Las reuniones del Cercle d’Economia tienen un rasgo que se repite cada año. En los pasillos, muchos directivos y empresarios critican un exceso de protagonismo de los políticos en las sesiones, pero después son los que más expectación levantan y los que llenan el auditorio. Este martes fue Alberto Núñez Feijóo el protagonista, y dividió la audiencia con sus ataques a Pedro Sánchez y un poco de aquellas propuestas que gustan a los empresarios. Y este miércoles el foco estará puesto en un presidente del Gobierno que no se esconde a pesar de la tormenta.

El presidente del PP aparecía en la reunión del Cercle después de su propuesta de liderar una moción de censura para, acto seguido, convocar elecciones. Junts le respondió que, si los quería convencer, fuera a ver a Carles Puigdemont en Waterloo. Puerta cerrada, como el mismo Feijóo sabía, motivo por el cual no insistió en su discurso y, cuando fue preguntado, respondió con contundencia: "Hablemos de cosas serias".

La audiencia no respondió unánimemente al discurso del dirigente gallego. Dejó fría a una parte del auditorio, incluso enfadó a alguien, pero también gustó a los que están más cansados de las políticas del Gobierno en contra de los intereses de los empresarios, como las subidas de impuestos. Feijóo levantó "poco entusiasmo" en la sala, definió un dirigente patronal, pero lo cierto es que ya hace unos años que va a la reunión del Cercle como líder de la oposición y su discurso suena repetitivo a algunos. Pero sabe dónde está, como él mismo dijo al arrancar su discurso.

Cercle Economia 2026 President PP núñez feijoó / Foto: Carlos Baglietto

"Ha venido a no equivocarse. El año pasado se equivocó porque vino muy agresivo, y, en política, esto va de no equivocarse", ha explicado un empresario, que ha visto algo positivo en su discurso, como la defensa de bajar impuestos. Ha admitido, sin embargo, que es "lo que queremos oír". En cambio, en financiación autonómica "siempre patina" porque su visión es "centralista".

Un directivo ha coincidido en el hecho de que no ha venido tan agresivo como el año pasado y lo ha visto "muy correcto", mientras que otro lo ha visto "fantástico" porque "ha dicho lo que tenía que decir", en referencia al rechazo a la corrupción, secundado por el mismo Cercle, y a la bajada de impuestos. Parece claro que Feijóo sabía lo que tenía que decir para ganarse a los empresarios, quizás porque a primera hora había tenido un desayuno privado, como ha avanzado elNacional.

El presidente del PP también ha encontrado, sin embargo, grandes detractores entre el público. Un dirigente ha definido como "indignante" su intervención: "No es el discurso de un presidente del Gobierno". Lo que le ha molestado es que se ha pasado buena parte del tiempo atacando a Sánchez, "el elefante en la habitación" y no ha hecho propuestas –sus posicionamientos, como en materia fiscal, han sido generales– ni se ha mojado en financiación.

Esperando a Sánchez

Feijóo salió disparado después de su discurso, y de responder a algunas preguntas del público, pero siguió presente en los comentarios de los empresarios y directivos. Eso sí, también estaba Pedro Sánchez, que, como es ya una tradición de las jornadas del Cercle, hará la clausura. Hay ganas de ver cómo se defiende de los casos de corrupción que lo rodean, aunque también poca esperanza de que los convenza y salga del barro político.

El presidente del Gobierno no se esconde a pesar de la situación. Este miércoles, de hecho, hace una especie de gira empresarial por Catalunya. Arranca a las doce menos cuarto en Lliçà de Vall, donde participa en la colocación de la primera piedra de la nueva planta de Grifols; continúa a la una del mediodía en la reunión del Cercle, en Barcelona, y culmina en la planta de Seat en Martorell, donde va al acto de inicio de producción del nuevo Cupra Raval.

La pregunta que algunos se hacían, y que continuará planeando este miércoles, es si será la última intervención de Sánchez en la reunión del Cercle y quién hará la clausura el próximo año será Feijóo. No hay fecha para las elecciones, pero tienen que ser, a lo sumo, en agosto de 2027, así que tampoco se puede descartar que, como ha pasado otros años, la próxima reunión del Cercle caiga en plena campaña electoral de las generales y, por lo tanto, los políticos sean todavía más protagonistas.