Construir una colonia en Marte no consistirá únicamente en conseguir que los seres humanos puedan respirar, beber agua y cultivar alimentos en el planeta rojo. También habrá que encontrar una forma de llevar hasta allí toneladas de materiales, herramientas y piezas para construir viviendas, fabricar maquinaria y sustituir los equipos que se vayan estropeando. Depender continuamente de la Tierra para conseguir todo esto sería demasiado caro y lento, así que los científicos ya están estudiando nuevas vías que, hasta hace no demasiado tiempo, parecían propias de la ciencia ficción...
Y como buen amante de las películas de ciencia ficción, el estudio me ha recordado inevitablemente a Armageddon, la película —qué digo película, ¡obra maestra!— protagonizada por Bruce Willis, quien en la actualidad, desafortunadamente, padece demencia frontotemporal pero que, en su día, nos dejó joyas cinematográficas como esta. En esta peli casi de culto, un grupo de astronautas viaja hasta un asteroide para perforarlo y colocar una bomba nuclear que permita destruirlo antes de que choque con la Tierra. Para conseguirlo, tienen que interceptar el asteroide con sus naves y aterrizar sobre su superficie, algo especialmente complicado porque estos cuerpos tienen una gravedad extremadamente débil. La película es ficción, pero la idea de acercarse a un asteroide, posarse sobre él y aprovechar sus recursos podría acabar convirtiéndose en una realidad para abastecer las futuras colonias del desértico planeta carmesí.
Los asteroides, las minas espaciales del futuro
Un nuevo estudio realizado por investigadores de la EPFL, en Suiza (vía Science Daily) ha analizado precisamente esta posibilidad. Los científicos han calculado si algunos asteroides podrían utilizarse como auténticos depósitos espaciales para proporcionar metales directamente a Marte. Pero el estudio va más allá de eso, dado que también podrían ser una fuente móvil de energía.
Una colonia marciana necesitaría mucho más que comida, agua y oxígeno. Harían falta enormes cantidades de hierro, acero y aluminio para construir hábitats, maquinaria, herramientas e infraestructuras. Algo que, efectivamente, abunda en los asteroides comunes. Además, los equipos de los astronautas terrestre-marcianos terminarían desgastándose, rompiéndose y necesitando piezas de repuesto.
Enviar todos esos materiales desde la Tierra no parece una solución sostenible. Lanzar una tonelada de carga al espacio puede costar decenas de millones de libras y un viaje hasta Marte suele durar entre seis y nueve meses, dependiendo de la posición de ambos planetas. Mantener una colonia dependiendo de estos envíos sería demasiado caro y complicado.
Por eso, los investigadores han puesto el foco en los asteroides. Millones de estos cuerpos recorren el Sistema Solar y algunos, conocidos como asteroides de tipo M, contienen grandes cantidades de hierro, níquel y otros metales que podrían resultar especialmente útiles para una colonia.
La dificultad está en conseguir que todo el proceso sea rentable. Una nave tendría que viajar hasta el asteroide, extraer los materiales y llevarlos después hasta Marte sin gastar tanto combustible que el valor de la carga dejara de compensar la misión.

Para estudiar esta posibilidad, el equipo analizó miles de combinaciones y posibles rutas entre Marte y diferentes asteroides. Sus cálculos tuvieron en cuenta la energía necesaria para realizar los trayectos, la cantidad de metal que podría extraerse y el combustible necesario para completar el viaje.
Aquí llegamos a una de las partes más interesantes del estudio. Algunos asteroides contienen carbono y hielo de agua. Con la tecnología adecuada, esos recursos podrían procesarse para fabricar combustible directamente en el espacio. De esta forma, las naves no tendrían que transportar desde la Tierra todo el combustible necesario para regresar o continuar su viaje.
Los resultados apuntan a varios asteroides que podrían alcanzarse utilizando tecnologías de propulsión actuales y que tendrían unas características suficientemente favorables como para que el transporte de sus materiales hasta Marte fuese viable desde el punto de vista energético.
Eso no significa que las minas espaciales vayan a empezar a funcionar mañana. Todavía queda muchísimo por resolver antes de que una nave pueda extraer recursos de un asteroide y entregarlos de forma habitual en Marte. Sin embargo, el estudio muestra que podría existir una cadena de suministro espacial capaz de alimentar una futura colonia.
Porque para convertir a Marte en un lugar donde los humanos puedan vivir durante generaciones no bastará con llevar personas. También habrá que llevar todo aquello que necesitan para construir su nuevo hogar. Y una parte de esos materiales podría proceder de las rocas que hoy recorren el Sistema Solar.
Una vez más, Bruce Willis salvando a la humanidad. ¡Yippie-Ki-Yay!