¿Te gusta el atún? Si las respuesta es sí, estás de enohorabuena porque, ahora, tendrás mucho más fácil disfrutar de este pescado en las mejores condiciones aunque lo compres congelado. Fujitsu, junto a la Universidad de Tokai, acaban de desarrollar un sistema que analiza con ultrasonidos la calidad de cada pieza de atún salvaje congelada en alta mar.
Ya no hay que cortar
Hasta la fecha, la calidad efectiva de una pieza de atún salvaje congelada en alta mar conocía sólo después de cortarlo, lo que generaba cierta desconfianza entre los consumidores de este pescado que se considera un manjar en Japón. Con el nuevo sistema, se combaten estos prejuicios y pescadores y distribuidores salen, igual que el consumidor, ganando. Sólo en 2020, se produjeron en todo el mundo 50.000 toneladas de atún salvaje, una variedad que, casi siempre, se congela en los barcos pesqueros y llega preservada en hielo a los puntos de venta.
No se reducirá el valor
Hasta ahora, los métodos utilizados para medir la frescura y calidad del producto requerían una manipulación de éste que incluía, siempre, un corte transversal en la pieza, lo que daña el pescado y reduce su valor. Con el nuevo sistema, el corte ya no es necedario porque las ondas ultrasónicas pueden ser aplicadas para conocer la calidad de cada pieza de atún por los propios mayoristas mediante lectores portátiles o mecanismos fijos que se podrán incluir hasta en cintas transportadoras. De momento, el sistema sólo se utiliza con el atún, pero Fujitsu da por hecho que se podrá emplear también en el sector cárnico. El nuevo sistema de ultrasonido vence la atenuación que el hielo genera sobre las ondas acústicas. Incluso, se contempla utilizarlo también para fines médicos.
