¿Os acordáis del Trabant, aquel pequeño utilitario que se convirtió en símbolo de la RDA, se dejó de fabricar en 1991 y equipaba una carrocería de duroplástico; un material que se construía, entre otras cosas, con fibras de algodón; y es que el mismo que se utiliza para las tapas de los inodoros? Pues hoy os traemos otro coche (en realidad todavía es sólo un proyecto) cuya carrocería se va a construir con fibra de lino y que, según sus promotores, puede acabar siendo el coche más sostenible del mundo sin, por supuesto, tener que ver nada con el humilde Trabant más allá de la presencia de materiales vegetales en el material que servirá para fabricar de su carrocería. Se llama LIUX Animal y, además, lleva sello nacional.
Primer prototipo
Sus promotores son Antonio Espinosa y David Sancho, que ya disponen de dos millones de euros para desarrollar el proyecto y esperan que su coche llegue a las calles y carreteras de nuestro país en 2024. De momento, previo pago de 200 euros, se puede reservar ya una unidad de un coche cuyo precio rondará los 39.000 euros.
¿Qué propone LIUX?
La carrocería se construirá con a materiales ligeros y biocomposites, en concreto uno desarrollado a partir de fibra de lino que, aseguran Sancho y Espinosa, destaca por sus “altísimas prestaciones mecánicas y de seguridad” y reduce hasta 200 kilos el peso del vehículo. El Animal será un coche de línea deportiva con un perfil muy afilado y un frontal que anticipa una gran eficacia aerodinámica. Mide 4,65 metros, su altura se queda en 1,38 metros y la distancia entre ejes alcanza los tres metros. La potencia nominal prevista es 96 kW (130 CV), lo que le permitirá alcanzar una velocidad máxima de 200 km/h y poder pasar de 0 a 100 km/h en cinco segundos. Una novedad importante es el sistema de baterías que se adopta: se emplearán módulos independientes, lo que facilita la siempre costosa y tarde o temprano necesaria, tarea de renovarlas y hará posible que existan versiones del vehículo con mayor potencia. La autonomía rondará los 600 km.
Baterías modulares
Otra aportación que pretende ser característica del Animal es el esquema de sus baterías. Su idea apunta a cuatro módulos independientes para obtener una capacidad total de 90 kWh, aunque lo esencial de esta disposición es que permite el cambio o la actualización de cada unidad por separado con las ventajas que ello representa. Con todas disponibles, Liux habla de una autonomía (obviamente sin homologar por el momento) de 600 kilómetros. El coche, además, se fabricará con un robot de impresión 3D. que producirá piezas que se mecanizarán después. Con este sistema, esperan reducir hasta un 70% los costes y las emisiones de CO2 durante el periodo de fabricación.
