Aunque el 49% de los españoles creemos que el deseo sexual disminuye con la edad, aquellos de nosotros (y nosotras) que pasan de los 55 califican su líbido con un siete sobre diez.  ¿Son las personas maduras más activas sexualmente de lo que se imagina? Según un estudio del fabricante de juguetes sexuales para adultos We Vibe, sí.

 

Vencer los mitos

Más allá de los lugares comunes presentes en el imaginario colectivo como resultado de la idealización de las escenas de amor y sexo que vemos en películas y series, We Vibe considera que la percepción general que se tiene sobre las personas maduras y el sexo es errónea. Ni el sexo es algo “sólo para jóvenes” ni la lujuria es un pecado en el que se incurre menos a medida que pasan los años, explica Johanna Rief, portavoz de la compañía: “el amor y la lujuria no caducan y por ello queremos ayudar a las personas maduras a encontrar nuevas formas de experimentar su sexualidad sin vergüenza".

Consejos

Así, la empresa ha registrado una serie de vídeos disponibles en su página web en los que siete personas mayores de 60 años hablan sobre sus preferencias y actividades sexuales y sobre cómo los cambios físicos en su cuerpo impactan en su sexualidad. Todos coinciden en cuestiones similares: a partir de cierta edad, el sexo se redefine porque se descubren “nuevas preferencias, otras zonas erógenas y nuevas conexiones con la pareja” porque se conoce mejor el propio cuerpo y el de la otra persona y, en consecuencia, las apariencias importan menos. La comunicación, si bien es cierto que siempre es clave, en esa etapa de la vida lo resulta aún más y la calidad se valora más que la cantidad. Con todo, hay un elemento inquietante: la mayoría de los mayores de 55 –incluso si no tienen pareja estable- no practica sexo seguro y olvidan que, aunque los embarazos no deseados ya no pueden darse, las ETS sí que acechan igual.