La Gran Mancha Roja de Júpiter y los anillos de Saturno son dos de los elementos más icónicos del espacio conocido, concretamente dentro de nuestro querido sistema solar. Los anillos de Saturno están formados mayormente por hielo de agua y tienen una anchura de hasta 400.000 kilómetros. Es decir, la misma distancia que separa la Tierra de la Luna. Aunque algunos de estos anillos apenas tienen unas dimensiones que alcanzan los 100 metros. Pero este cinturón de asteroides de hielo que orbita alrededor del "planeta anular", como todo en el Universo, tiene sus días contados.
La NASA cree que los anillos de Saturno desaparecerán dentro de 100 millones de años
Al parecer, cada media hora los anillos de Saturno van perdiendo cierta cantidad de agua que no pueden recuperar. Con esos datos, un equipo de la NASA liderado por James O'Donoghue ha afirmado que el fin de ciclo de los anillos de Saturno se dará dentro de, aproximadamente, 100 millones de años.
Mientras que la inmensa mayoría de los restos espaciales que rodean a Saturno se desvanecerán en la profundidad del Universo como un suspiro, otros restos caerán sobre el planeta en forma de fina lluvia. Una lluvia de anillos.
Las partículas de hielo con carga eléctrica de los anillos de Saturno se arrastrarán a través de las líneas del campo magnético del planeta hasta caer a la atmósfera superior, donde se vaporizarán reaccionando con la ionosfera.
Pero la cifra de 100 millones de años es tan solo una estimación. Podría extenderse hasta 300 millones de años, mientras va cayendo la lluvia de anillos sobre el planeta. Además, es una tasa que podría variar dependiendo del ciclo orbital de 29,4 años que tiene Saturno y la cantidad de calor que reciba del Sol.
En su día, la sonda espacial Cassini se sumergió hasta 22 veces entre Saturno y sus anillos interiores, lo cual permitió medir la atracción gravitatoria de los anillos en relación con el planeta. La masa de los anillos resultó ser extremadamente baja.
Desde la NASA aseguran que Saturno posee entre 500 y 1.000 anillos, dentro de los cuales encontramos una infinidad de asteroides y rocas de hielo. También hay grandes espacios que separan un anillo de otro. Mientras que algunas de sus partículas son difícilmente perceptibles a simple vista, otras rocas de los anillos de Saturno pueden llegar a tener unas dimensiones similares a las de un autobús.
Dentro de 100 millones de años es más que probable que ninguno de nosotros esté aquí y sobreviva para ver la desaparición de los anillos de Saturno. Pero, quién sabe, para entonces la civilización ya habrá construido una base de lanzamientos espaciales tanto en Marte como en otros planetas.
