El túnel de Rubí ha reabierto esta pasada noche la circulación a los trenes de mercancías después de completar la primera fase de refuerzo de la estructura durante un periodo que ha durado casi siete semanas. El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible celebra la reapertura y afirma que vuelve a estar operativo "un eje clave" para conectar los centros industriales y el Puerto de Barcelona con la frontera francesa. Adif ya había anunciado la semana pasada que habría un restablecimiento "provisional" en vía única entre Castellbisbal y Rubí-Can Vallhonrat durante 12 horas al día, de miércoles a domingo, y durante 21 horas los lunes y martes. Este jueves se prevé la visita del secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano, y la consellera Sílvia Paneque para comprobar el estado de las actuaciones.
El túnel quedó afectado por la borrasca Harry el pasado mes de enero y durante algunos días quedó inoperativo. Posteriormente, pudieron empezar a pasar algunos trenes con cuentagotas, pero esta solución ralentizó las obras y dejó de ser viable dado el estado del túnel. Entonces Adif decidió cerrarlo en marzo para realizar las intervenciones necesarias, lo cual supuso el bloqueo del tráfico internacional de mercancías a través de Catalunya. La nueva interrupción total del tráfico ferroviario se hizo efectiva desde el 14 de marzo, después de detectarse con sensores un empeoramiento de las deformaciones de la estructura, con un periodo estimado de siete semanas. Estos "giros de guion" fueron duramente criticados por Junts y alertaron que la solución del transporte por carretera podría comportar el “colapso” de la AP-7.
Según Adif, las obras de refuerzo y estabilización se han llevado a cabo en las secciones de control con más afectación, en unos 60 metros de longitud del túnel. El resto de las obras correspondientes a los 63 metros restantes, de los 123 totales, se seguirán haciendo las próximas semanas, ya que también requieren una intervención urgente, aunque menos crítica que la realizada hasta ahora. Además, en verano comenzarán las obras de mantenimiento por vía ordinaria, aunque estas no obligarán a cortar el tráfico totalmente.
Un paso clave para las mercancías
El túnel de Rubí es un paso clave para las mercancías, ya que es el único punto de acceso al Port de Barcelona para los trenes que llegan desde el norte. Durante estas semanas, las empresas que operan por este túnel, han tenido que buscar alternativas logísticas, como el desvío ferroviario por Lleida, a través de las vías de la R4, la R13 y la R14 hasta la capital del Segrià y las de la RL4 y R4 de vuelta a Sant Andreu. De esta manera, el tiempo de viaje prácticamente triplicaba el del recorrido habitual. Por su parte, los trenes de ancho internacional, han tenido que adaptar la alternativa del transporte por carretera desde la Llagosta, donde podían descargar las mercancías en la planta logística de esta población del Vallès Oriental.
