La actividad en los servicios de urgencias de los hospitales públicos catalanes ha continuado al alza este 2025, con un total de 3.930.476 visitas, un 2,1% más que el año anterior, según datos facilitados por el Departament de Salut en una respuesta parlamentaria. El aumento consolida una tendencia creciente de los últimos años y se inscribe en un contexto de presión asistencial sostenida que el mismo sector sanitario hace tiempo que denuncia. Los profesionales del sistema hace tiempo que apuntan que el incremento de la demanda no ha ido acompañado de una inversión proporcional en recursos, hecho que agrava la saturación de los servicios. En este sentido, el miembro del comité de empresa del Hospital del Mar Xavi Tarragón ya advertía el diciembre pasado en declaraciones a ElNacional.cat que la situación en las urgencias “es crónica”.

En cuanto a los tiempos de espera, los datos muestran una estabilización respecto a los últimos años, sin mejoras significativas. En los casos más graves —nivel 1—, el tiempo medio entre el triaje y la primera atención médica ha sido de 18,64 minutos en 2025, una cifra prácticamente idéntica a la de 2024 (18,78). En el nivel 2, la espera también se mantiene en registros similares, con 42,18 minutos de media en 2025, frente a los 42,31 de 2024 y los 50,91 de 2023.

En los niveles intermedios de urgencia, los tiempos de espera incluso han repuntado ligeramente y se mantienen por encima de la hora. En el nivel 3, en 2025 se ha registrado una media de 60,59 minutos, dos minutos más que el año anterior (58,49), aunque todavía por debajo de los 65,99 minutos de 2023. Una evolución similar se da en el nivel 4, con 62,23 minutos de espera en 2025, frente a los 60,29 de 2024 y los 64,29 de 2023. En cuanto a los casos menos urgentes, clasificados como nivel 5, la tendencia es ligeramente a la baja, con 49,59 minutos de media este año, respecto a los 50,89 de 2024.


En cuanto a los reingresos a las 72 horas, los datos muestran una evolución desigual según el nivel de gravedad. En el nivel 1 el porcentaje ha sido del 11,9% en 2025, por encima del 10,9% de 2024 pero muy por debajo del 24,2% registrado en 2023. En el nivel 2, también se observa un ligero incremento, con un 8,4% en 2025 frente al 7,3% del año anterior, aunque lejos del 11,1% de 2023. El nivel 3 se sitúa en el 5% en 2025 (4,6% en 2024 y 6,1% en 2023), mientras que el nivel 4 se mantiene estable en el 0,9% los dos últimos años, por debajo del 1,2% de 2023. Finalmente, en el nivel 5, el porcentaje es del 0,9% en 2025, ligeramente por encima del 0,8% de 2024 e inferior al 1,2% de dos años atrás.

Un sistema saturado

Más allá de los datos oficiales, el personal sanitario insiste en que la situación de las urgencias es estructural y se ve agravada en periodos como la campaña de invierno, cuando los virus respiratorios disparan la demanda. Los profesionales alertan de que los servicios funcionan habitualmente al límite y atribuyen esta saturación tanto a la falta de recursos como a un sistema dimensionado para una población inferior a la actual, que ya supera los ocho millones de habitantes. A este desajuste se suma el déficit de la atención primaria, que dificulta el acceso rápido al médico de cabecera y deriva a muchos pacientes hacia los hospitales, incluidos enfermos crónicos que no encuentran respuesta adecuada en los CAP. Ante este escenario, el sector reclama más inversión para reforzar el conjunto del sistema y reducir la presión sobre las urgencias en momentos críticos.