El corredor ferroviario Madrid-Sevilla, detenido parcialmente desde el pasado 18 de enero por el peor accidente de la alta velocidad española, inicia finalmente su camino hacia la reparación. El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha anunciado este miércoles el desbloqueo judicial y el inicio inmediato de los trabajos de reconstrucción en el punto exacto de la colisión en Adamuz, estableciendo un plazo de diez días naturales para la recuperación integral del servicio. Si el calendario se cumple sin incidencias, el próximo 7 de febrero los trenes de alta velocidad podrían volver a circular por la vía original, poniendo fin a un periodo de desvíos y restricciones que ha afectado a miles de viajeros y a la conectividad con Andalucía.

“En el día de hoy hemos recibido la autorización judicial para reponer la infraestructura en el tramo del accidente de Adamuz”, ha declarado Puente, en un mensaje en redes sociales que marca un punto de inflexión tras semanas de investigaciones. El visto bueno del juez instructor era el último escollo para que los equipos técnicos de Adif pudieran acceder al lugar con pleno derecho e iniciar las operaciones de reinstalación. “Nuestro objetivo es que esté concluida en un plazo aproximado de diez días naturales. Tras la reposición se reanudará el servicio de la totalidad de la línea Madrid-Sevilla”, añade el ministro, ofreciendo por primera vez una fecha concreta para la normalización.

El plazo de diez días apunta a una intervención de emergencia de alta complejidad y ejecutada bajo una presión logística y mediática sin precedentes. La tarea no se limita a volver a unir dos tramos de carril sobre el balasto existente. Los equipos se enfrentan a una reposición completa de la infraestructura en un punto crítico: habrá que instalar nuevos carriles, traviesas y sistemas de sujeción, restablecer la catenaria y todo el cableado de alimentación, verificar y reactivar los sistemas de señalización y comunicación, y asegurar la integridad del balasto y el asentamiento tras los trabajos pesados. Todo ello deberá pasar, además, por las inspecciones técnicas y de seguridad más exigentes antes de recibir el visto bueno definitivo para el tránsito comercial.

La sombra de la investigación judicial

Se prevé que los trabajos se desarrollen en turnos continuos, de día y de noche, para maximizar el tiempo en un entorno aún marcado por la presencia de las fuerzas de seguridad y bajo la sombra de la investigación judicial en curso. El Ministerio y Adif insisten en que la reconstrucción de la vía es independiente de la investigación de causas, y que los peritos ya han recogido todas las pruebas materiales necesarias en el lugar. La recuperación de la vía supondrá la liberación definitiva de la congestión operativa que ha sufrido el corredor sur. Desde el accidente, los trenes de alta velocidad con destino u origen en Sevilla han sido obligados a realizar un desvío considerable por la línea convencional, con un incremento significativo del tiempo de viaje y una reducción forzosa de la frecuencia y la oferta. Para Iryo, la situación ha significado tener parte de su flota bloqueada al otro lado del corte, en Sevilla, con el consiguiente impacto económico y logístico.

El regreso al tramo de Adamuz, por tanto, no es solo una cuestión simbólica, sino una necesidad operativa y comercial urgente para todo el sector. La fecha del 7 de febrero se convierte ahora en un hito crítico. Alcanzarla dependerá, en gran medida, de la ausencia de complicaciones técnicas y de las condiciones meteorológicas, en plena ola de invierno. Sin embargo, mientras las excavadoras y las máquinas de vía comienzan a trabajar en Adamuz, las preguntas de fondo permanecen suspendidas en el aire. La investigación técnica de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) sigue su curso analizando las causas que llevaron al fallo de la soldadura aluminotérmica y al posterior descarrilamiento en cadena. Los interrogantes sobre el mantenimiento de estos puntos críticos, la compatibilidad de carriles de diferentes generaciones y la gestión del riesgo en vías de alta velocidad aún esperan respuesta.