El Barça ya conoce la postura del Manchester City respecto al futuro de Nico González. El centrocampista español, que figura entre los perfiles que gustan en la dirección deportiva azulgrana para reforzar el centro del campo, no está en el mercado bajo ninguna circunstancia. Pep Guardiola ha sido tajante en su valoración sobre el jugador y el mensaje trasladado al club catalán es más que claro, porque Nico no se toca.
En el City consideran que Nico es una pieza estratégica dentro del proyecto deportivo. No solo por su rendimiento actual, que ya es importante, sino por la proyección que le atribuyen a medio y largo plazo. En el entorno del técnico catalán se interpreta como un futbolista ideal para el relevo generacional en la posición que ocupa Rodri.
Guardiola cierra la puerta a un regreso a casa
La respuesta del club inglés ha sido contundente incluso ante propuestas económicas muy interesantes. Ni una oferta cercana a los 70 millones de euros alteraría la decisión del enrenador catalán. Pep Guardiola no contempla la salida del mediocentro y entiende que desprenderse de él supondría debilitar al equipo tanto en presente como en clave de futuro, por lo que no es una idea a contemplar.

Dentro del City, Nico González es visto como un complemento natural a Rodri, pero también como un futbolista con capacidad para asumir mayores responsabilidades con el paso de las temporadas. Gracias a todas las cualidades que puede desarrollar, en el Etihad lo ven como un jugadro que en unos pocos años se podrá convertir en una pieza capital en el panorama internacional.
El Barça se queda sin una opción muy deseada
En el Barça valoraban positivamente la posibilidad del regreso de Nico al Camp Nou. El cuerpo técnico y la secretaría deportiva lo consideraban un refuerzo interesante para dotar al equipo de un jugador de más músuclo y de gran calidad en la medular. Sin embargo, la operación se antoja prácticamente inviable. El City no negocia y Guardiola respalda completamente esa decisión. En el club inglés no existe ninguna urgencia por vender y hace que la salida sea imposible. Nico forma parte del núcleo del proyecto y su continuidad es absolutamente prioritaria.
Para el Barça, el escenario obliga a redirigir esfuerzos hacia otras alternativas. La negativa del Manchester City no deja margen para interpretaciones, porque Nico González es intocable. Guardiola, consciente del potencial que tiene el canterano culé, se niega a cometer una negigencia y a darle salida.