Unas 100 personas se han concentrado este sábado al mediodía en la playa de la Nova Icària de Barcelona para protestar contra "el atraso" en la instalación del servicio de baño asistido en las playas de Barcelona y para exigir a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, medidas para garantizar que las personas con movilidad reducida se puedan bañar al mar este verano. El concurso público para prestar este servicio, que se ofrecía cada año, ha quedado desierto.
Los manifestantes, organizados por la Plataforma Accessibilitat a les Platges de Barcelona (PAPB) bajo el lema "Yo también me quiero bañar ya", han cortado durante media hora la Ronda Litoral. "Queremos bañarnos y disfrutar de las playas como cualquier otro ciudadano, y no estamos dispuestos a perder ninguno de los derechos que tanto nos ha costado conseguir", ha explicado la portavoz de la plataforma, Carme Riu, en declaraciones a EFE.
El servicio de atención en el baño en las playas de Barcelona para las personas con discapacidad funciona cada año durante la temporada de verano y permite a las personas con movilidad reducida bañarse en una silla adaptada con la asistencia de monitores. Hasta ahora, estaba operativo en las playas de Nova Icària, Bogatell, Fòrum y Barceloneta. Este año se ha acabado la concesión municipal en la empresa que prestaba el servicio y solo ha concurrido una al concurso, que ha sido descartada para no poder presentar la documentación requerida, según ha expuesto la plataforma.
El colectivo de personas con movilidad reducida exige al Ayuntamiento de Barcelona que encuentre una solución rápida, ya que no creen que haya tiempo para convocar otro concurso y ven peligrar el servicio de cara a la temporada de verano próximo. También piden que esté disponible desde principios de mayo y no tengan que esperar hasta en junio o julio. Según ha informado la plataforma manifestante, el año pasado utilizaron el servicio municipal más de 8.000 personas con movilidad reducida y lamentan que este número de usuarios "no se podrán bañar en las playas como el resto de ciudadanos" si no se toman medidas rápidamente.
Un modelo con servicio de baño asistido
Actualmente, el modelo de playas accesibles de Barcelona ofrece dos vertientes. Por un lado, espacios accesibles para personas con movilidad reducida, como aparcamientos con itinerarios de fácil acceso, señalización e información visual y táctil, lavabos adaptados, duchas adaptadas con sillas y pasadizos de madera que llegan hasta el agua. Por otro lado, está el servicio de apoyo al baño por aquellas personas que necesitan ayuda personal y técnica para acceder al agua. El consistorio dispone de sillas anfibias, juegos de muletas, grúa eléctrica y sillas de ruedas para facilitar que las personas con movilidad reducida se puedan bañar.
