Es una jornada de alta intensidad de circulación en las vías catalanas por la operación retorno de la segunda Pascua. A estas horas y según los datos publicados por el Servei Català de Trànsit, el 78% de los vehículos previstos ya están de nuevo en el área de Barcelona, es decir, 234.000 automóviles de los 300.000 previstos. Hay intensidad en la red y algunos puntos con retenciones, como en la A-2 en Igualada a causa de un accidente que corta un carril en sentido Barcelona. En la AP-7, hay 17 kilómetros de retenciones desde Subirats y hasta Martorell, además de lentitud con paradas entre Cardedeu y Llinars del Vallès en sentido Girona, a causa de un vehículo averiado que ocupa un carril.
Durante la operación salida del viernes pasado se registraron más complicaciones, especialmente en la AP-7, que acumuló hasta 40 kilómetros de retención en ambos sentidos y en varios tramos. De momento, el retorno de los vehículos a sus casas también está registrando complicaciones.
El dispositivo de Trànsit para la operación retorno fue activado el domingo con la colaboración de los Mossos y permanecerá vigente hasta este lunes por la tarde. En la primera parte del retorno, el domingo, se produjo una concentración elevada de vehículos en la AP-7 entre Gelida y Martorell y entre Llinars del Vallès y la Roca del Vallès, en la C-31 en Santa Cristina d'Aro, en la C-33 en Montcada i Reixac y en la C-58. Para el lunes, los tramos donde Trànsit tiene el ojo puesto son las mismas vías acabadas de mencionar, así como la N-340 en Altafulla, Roda de Berà y el Vendrell y la N-2 en Tordera.
Trànsit pide prudencia
A la espera de que regresen el resto de vehículos, Trànsit ha instado a los conductores a ser "prudentes" y mantener la "máxima concentración" en la carretera después de que en tres días haya habido cinco muertos, tres de ellos motoristas. El organismo público ha pedido a los conductores respetar la distancia de seguridad y que los vehículos estén "en perfecto estado" para evitar accidentes y también para evitar congestionar las vías por averías.
"No podemos estar nada contentos. Estamos tocados", ha dicho el director de Trànsit sobre la siniestralidad de los últimos días. Ramon Lamiel ha puesto especialmente el foco en las motos y ha remarcado que "cuesta mucho" reducir la cifra de muertos en este tipo de vehículo. De las 49 víctimas mortales en las carreteras este año, 20 son conductores de motocicleta. Se trata de un muerto menos en motocicleta respecto al año pasado. Lamiel ha insistido que Trànsit tiene en marcha campañas y ha remarcado que hay que buscar "nuevos perfiles" para la Formación 3.0. También ha subrayado medidas como señalizar con marcas especiales las carreteras.
