El temporal que hasta ahora solo había dejado lluvias sostenidas en la ciudad de Barcelona ha dado un giro inesperado este sábado por la tarde y ha dejado nieve en el Tibidabo. Tal como ha explicado el usuario Javier Rodríguez en la red social X, copos de nieve grandes han comenzado a caer en la plaza del Tibidabo, donde por ahora parece que el manto blanco no llega a cuajar sobre el suelo mojado, pero sí que dibuja un ambiente invernal en el punto más alto de la ciudad. La previsión anunciaba que las nevadas de esta jornada debían concentrarse sobre todo en el Solsonès, el Moianès, el Berguedà, la Cerdanya y el Ripollès, pero finalmente la nieve también ha hecho acto de presencia en la capital catalana.
En Barcelona cuesta mucho ver nieve, y más en los últimos años, marcados por inviernos suaves y temperaturas anómalamente altas asociadas al cambio climático. Por eso el episodio de este sábado tiene un punto casi insólito. El descenso repentino de los termómetros, sumado a la llegada de la borrasca Ingrid, ha creado las condiciones justas para que algunos copos blancos aparecieran en cotas bajas. No ha sido una nevada importante, pero sí lo suficientemente visible en el Tibidabo para despertar la curiosidad de los barceloneses.
Ara sí, podem dir que comença a emblanquinar la plaça del Tibidabo.
— Javier Rodríguez (@javirdrgzb) January 24, 2026
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En el resto del territorio, la borrasca Ingrid está dejando una extensa y bastante generosa nevada por encima, en general, de los 600 metros de altitud. La precipitación en forma de nieve ha comenzado a primera hora de la mañana por el oeste del país y, con el paso de las horas, se ha ido desplazando y extendiendo hacia la Catalunya Central y el Prepirineo, con una cota que en algunos sectores de Ponent se ha desplomado hasta los 400 metros. En muchos municipios de estas zonas las acumulaciones superan ya los 10 centímetros, y en algunos puntos aún son más destacadas. Entre los valores más significativos figuran los 15 centímetros registrados en Vilallonga de Ter, los 10 centímetros de Sant Guim de Freixenet o los 8 centímetros de Collsuspina.
Asimismo, la nieve ha afectado a una cincuentena de carreteras en Catalunya. Hay cuatro vías cortadas: la T-700 entre Prades y Vilanova de Prades; la TV-7004 entre Ulldemolins y Vallclara; la TV-7005 en Vilanova de Prades y la BV-4031 entre Toses y Castellar de n’Hug. En paralelo, son necesarias cadenas en varias carreteras de la demarcación de Lleida ya más habituales, como la C-28 en el Port de la Bonaigua; la N-260 en Port del Cantó; la C-147 en Esterri d'Àneu; la N-141 en Bossòst, y la C-462 en Olius, entre otros.