Los drones de ataque de Irán se han convertido en uno de los principales desafíos militares para los Estados Unidos en la guerra abierta con Teherán. En una sesión informativa a puerta cerrada en el Congreso esta semana, responsables del Pentágono advirtieron a los legisladores que las defensas aéreas estadounidenses no podrán interceptar todos los aparatos que Irán está desplegando.
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Según fuentes presentes en la reunión, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y el jefe del Estado Mayor conjunto, el general Dan Caine, reconocieron que los drones Shahed están planteando más dificultades de lo que se había previsto inicialmente. Estos drones, que Irán utiliza desde hace años en diferentes conflictos, vuelan a baja altitud y a una velocidad relativamente lenta. Estas características, paradójicamente, los hacen más difíciles de detectar por algunos sistemas de defensa que los misiles balísticos. Sin embargo, los responsables militares intentaron rebajar la alarma entre los legisladores y destacaron que varios países aliados de Estados Unidos en el golfo Pérsico han acumulado grandes reservas de misiles interceptores para reforzar la defensa aérea de la región.
Una guerra con objetivos ambiciosos
La reunión en el Congreso se produjo en un momento en que el conflicto con Irán continúa intensificándose y crecen los temores de que la guerra pueda desestabilizar aún más el Próximo Oriente y afectar a los mercados energéticos mundiales. El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado que la mayor parte de las instalaciones militares iraníes ya han sido “neutralizadas” y que las operaciones también han golpeado a figuras clave de la cúpula del régimen.
Según fuentes que conocen el contenido de la sesión informativa, los responsables del gobierno reiteraron los objetivos principales de la campaña militar: destruir la capacidad de misiles de Irán, debilitar su marina, impedir el desarrollo de armas nucleares y frenar el apoyo de Teherán a milicias aliadas en la región. Sin embargo, evitaron dar detalles sobre el futuro político del país o sobre quién podría sustituir al ayatolá Alí Jamenei, muerto la semana pasada en una operación atribuida a Estados Unidos e Israel.

Dudas sobre la duración del conflicto
Una de las principales incógnitas es cuánto tiempo puede durar la guerra. Después de la sesión informativa, los legisladores salieron con impresiones muy diferentes. Algunos republicanos aseguraron que el gobierno prevé una operación relativamente corta. El senador Tommy Tuberville afirmó que los responsables de la administración hablaron de un posible final del conflicto en un plazo de entre tres y cinco semanas. Otros políticos, sin embargo, se mostraron mucho más escépticos. El senador republicano Josh Hawley dijo que la reunión no había dejado claro ningún calendario concreto y que la guerra podría alargarse más de lo previsto.
Los demócratas también han expresado preocupación tanto por la duración como por la legalidad del conflicto. El líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, criticó que la Casa Blanca haya iniciado la operación militar sin la autorización formal del Congreso.
El riesgo de una guerra larga
Algunos senadores también alertan del coste militar que podría tener una guerra prolongada. El senador Mark Kelly, miembro del Comité de Fuerzas Armadas del Senado, advirtió que Estados Unidos no dispone de recursos ilimitados. Según Kelly, Irán tiene capacidad para producir grandes cantidades de drones de ataque y mantiene importantes reservas de misiles de corto y medio alcance. Esto podría convertir el conflicto en una guerra de desgaste en la que cada bando intenta resistir más tiempo que el otro.
“En algún momento esto se convierte en un problema de números”, advirtió el senador, refiriéndose a la necesidad de continuar reabasteciendo los sistemas de defensa aérea. Con la guerra todavía en plena escalada y sin una estrategia de salida clara, la capacidad de Irán para lanzar grandes cantidades de drones baratos, pero efectivos, podría acabar marcando el ritmo del conflicto.