El filósofo y sociólogo alemán Jürgen Habermas, uno de los más grandes pensadores del siglo XX, ha fallecido este sábado a los 96 años en la ciudad de Starnberg, según ha informado su editorial Suhrkamp en un comunicado. Nacido en Düsseldorf en 1929, era reconocido en todo el mundo por sus trabajos en filosofía práctica. Habermas era el principal referente de la segunda generación de la Escuela de Fráncfort —la de la posguerra— y uno de los exponentes de la Teoría Crítica, la cual le sirvió para ampliar sus intereses intelectuales y adentrarse en dos corrientes de pensamiento que han marcado su obra: el marxismo y el psicoanálisis. Su trayectoria lo había hecho mundialmente conocido, estudiado y discutido. Entre sus aportaciones destacan sus trabajos sobre la democracia deliberativa, que derivaron en la construcción teórica de la acción comunicativa.
Habermas comenzó su carrera en la década de 1950 en el Instituto de Investigación Social, en Fráncfort, junto a Theodor W. Adorno. En 1961 se doctoró en Marburg con la obra La transformación estructural de la esfera pública. Después de unos años en la Universidad de Heidelberg, en 1964 asumió la cátedra de Filosofía y Sociología de Max Horkheimer en la Universidad de Frankfurt. De su conferencia inaugural surgió en 1968 el libro Conocimiento e interés. Ese mismo año se produjo la revuelta estudiantil y Habermas fue percibido como un partidario del movimiento, aunque rechazó su radicalización.
En 1971 se trasladó a Starnberg, cerca de Múnic, donde dirigió hasta 1981 el Instituto Max Planck para la Investigación de las Condiciones de Vida del Mundo Científico-técnico. En su último año publicó su obra principal, Teoría de la acción comunicativa. En 1983 regresó a Fráncfort, donde volvió a ocupar una cátedra de Filosofía hasta su jubilación en 1994. Gran teórico de la noción de la esfera pública, se pronunció sobre cuestiones políticas como la guerra de Kosovo, la investigación sobre el cerebro o los conflictos religiosos. Una característica de su discurso oral era la dificultad para hablar a causa de una fisura palatina congénita.
Fue doctor honoris causa por las universidades, entre otras, de Jerusalén, Buenos Aires, Hamburgo, Northwestern University Evanston, Utrecht, Tel Aviv, Atenas y la New School for Social Research de Nueva York, así como miembro de la Academia Alemana de la Lengua y la Poesía.
