La primavera de 2026, la más calurosa en Catalunya desde que hay registros

La primavera de 2026 ha sido la más cálida desde que hay registros en Catalunya, con anomalías superiores a 1 ºC respecto a la media climática en el 95% del territorio, según el boletín estacional del Servei Meteorològic de Catalunya (Meteocat). El informe, hecho público este viernes, señala que en comarcas como la Noguera, el Solsonès, el Urgell, el sur del Alt Urgell, la Val d'Aran, así como en sectores del macizo del Garraf y el Collsacabra, las temperaturas superaron en más de 2 ºC los valores de referencia del periodo 1991-2020.

Así la primavera se ha situado como la más cálida de los últimos 113 años en el Observatori Fabra de Barcelona y la cuarta más calurosa en los 122 años de registros del Observatori de l'Ebre, en Tarragona, por delante del precedente de 2023. Según la jefa de Servicios Climáticos del Meteocat, Anna Rius, el episodio responde principalmente a un mes de abril con temperaturas "inusualmente elevadas y persistentes" y a un tramo final de mayo que acumuló numerosos récords de máximas y mínimas, de acuerdo con datos de cerca de 200 estaciones automáticas. Aunque marzo mantuvo un comportamiento "bastante normal", una masa de aire muy cálido procedente del norte de África disparó los termómetros por encima de los 35 ºC en abril y adelantó las primeras noches tropicales y tórridas del año.

Primavera seca en el 60% del territorio

En cuanto a la precipitación, la primavera ha sido seca en más del 60% del territorio, normal en un 25% y lluviosa en cerca de un 10%, con los episodios más destacados concentrados en el Pirineo oriental, la cordillera Transversal y el macizo del Port. Los registros de lluvia acumulados han oscilado entre los 50 mm en puntos de Ponent y más de 450 mm en las cumbres pirenaicas. Con todo, el Meteocat concluye que, en conjunto, las anomalías pluviométricas se han mantenido moderadas y cercanas a la media, lejos tanto de la excepcional primavera lluviosa de 2025 como de la sequía severa de 2023.

En valores absolutos, la precipitación recogida abarca desde cantidades en torno a los 50 mm en puntos de Ponent hasta más de 450 mm en cumbres del Pirineo, según el informe del Meteocat. En algunas estaciones con más de 20 años de datos, esta primavera ha sido la tercera más seca de la serie, como en Baldomar (Noguera), o la cuarta, en Castellnou de Seana (Pla d’Urgell), Oliola (Noguera), Artés (Bages) y Bonaigua (2.262 m), en el Pallars Sobirà. A pesar de ello, explica el Servei Meteorològic de Catalunya, en conjunto no ha sido una primavera destacable ni por lluviosa, como sí lo fue la de 2025, ni por seca, como la de 2023. Los valores de anomalía han sido mayoritariamente discretos, relativamente próximos a la media.