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Son profesionales que hacen las maletas por una oportunidad laboral, jubilados que buscan un clima más amable, nómadas digitales o personas que simplemente deciden empezar una nueva vida lejos de su país. Los expats —un término habitual para referirse a los expatriados— se han convertido en una presencia cada vez más visible en las grandes ciudades y destinos turísticos del mundo. Pero esta movilidad también genera debate: su llegada puede contribuir a dinamizar la economía local, pero en determinados mercados puede añadir presión sobre la vivienda, acelerar procesos de gentrificación y transformar barrios enteros, especialmente cuando los nuevos residentes disponen de un poder adquisitivo superior al de la población local. Es una de las caras menos visibles de la vida idealizada que a menudo proyectan los destinos preferidos por los expatriados.

Con esta realidad de fondo, el ranking Expat Insider 2026, elaborado por InterNations, analiza cómo viven los expatriados en 31 países a partir de factores como la calidad de vida, las finanzas personales, las oportunidades laborales, la facilidad para instalarse y los servicios necesarios para vivir en el extranjero. El resultado deja un mapa con grandes contrastes: los primeros puestos están dominados por América Latina y el sudeste asiático, mientras que Europa concentra buena parte de las peores posiciones.

Panamá repite como mejor destino

Panamá ocupa por tercer año consecutivo el primer puesto de la clasificación. El país destaca especialmente por las finanzas personales, el mercado laboral y la facilidad para instalarse. El 87% de los expatriados consultados asegura estar satisfecho con su vida en el país, frente al 70% de media mundial. La situación económica es uno de los principales atractivos. El 90% considera que sus ingresos disponibles son suficientes para llevar una vida cómoda y un 76% está satisfecho con su situación financiera. Panamá también es especialmente atractivo para los jubilados: el 37% de los encuestados ya está retirado y un 18% afirma que se trasladó al país específicamente para jubilarse.

Panamá / Unsplash

También facilita la instalación de los recién llegados. El 90% valora positivamente la amabilidad de los residentes y el mismo porcentaje considera fácil encontrar vivienda. La principal cara negativa aparece en las infraestructuras para los vehículos y en algunos aspectos del entorno urbano y medioambiental.

México y Tailandia completan el podio

México ocupa la segunda posición y es, según los expatriados, el país donde resulta más fácil sentirse en casa. Lidera las tres categorías del índice de facilidad para establecerse: amabilidad de los residentes, capacidad para hacer amistades y acogida cultural. El 73% considera fácil hacer amigos locales, frente al 39% de media mundial. Las finanzas también son un punto fuerte, pero la seguridad representa una de las principales preocupaciones. Solo el 68% de los expatriados valora positivamente su seguridad personal, por debajo del 81% global.

Tailandia, tercera, es el país con los expatriados más felices del mundo: un 86% afirma estar satisfecho con su vida. El coste de vida es el mejor valorado de toda la clasificación y la vivienda también recibe buenas puntuaciones. El 42% de los encuestados prevé quedarse para siempre. La calidad del aire, la burocracia y las dificultades para aprender tailandés, sin embargo, son algunos de los aspectos que oscurecen el resultado.

Tailandia / Unsplash

España, sexta y Barcelona, polo de atracción internacional

España ocupa el sexto lugar del ranking y es el país mejor valorado del mundo en calidad de vida. El clima, la gastronomía, la sanidad y la oferta de ocio son algunos de sus principales atractivos, mientras que el mercado laboral es uno de los puntos débiles, según la encuesta Expat Insider 2026 de InterNations. Barcelona es uno de los grandes polos de atracción internacional. Según el Informe de población de Barcelona 2026 del Ajuntament de la capital catalana, 626.924 residentes han nacido en el extranjero, el 36,2% de la población, mientras que 460.409 tienen nacionalidad extranjera. Estos datos no equivalen al número de expats, ya que incluyen perfiles muy diversos, pero sí que muestran la dimensión internacional que ha adquirido la ciudad.

Parc Güell, Barcelona / Unsplash

Esta transformación convive con una fuerte presión sobre la vivienda. El informe Emergencia habitacional, pobreza energética y salud. Informe sobre la inseguridad residencial en Barcelona 2017-2020, elaborado por la PAH Barcelona, la Alianza contra la Pobreza Energética, el Observatori DESC, Enginyeria Sense Fronteres y la Agència de Salut Pública de Barcelona, documenta las dificultades de acceso y permanencia a la vivienda y los procesos de desplazamiento residencial en la ciudad. En este contexto, algunos vecinos han acabado marchándose de sus barrios ante el aumento de los precios y la imposibilidad de mantener su residencia.

Esto no permite atribuir el encarecimiento de la vivienda directamente a los expats. La llegada de personas con mayor capacidad adquisitiva puede añadir presión sobre determinados segmentos del mercado inmobiliario, pero en el caso de Barcelona también intervienen la escasez de oferta, el turismo, los alquileres temporales y otros factores económicos y demográficos. La ciudad ejemplifica así una de las contradicciones de los destinos más atractivos para los expatriados: aquello que las hace deseables para quien llega también puede hacer más difícil seguir viviendo en ellas para parte de la población local.

Europa domina las últimas posiciones

En el otro extremo, Europa concentra ocho de los diez peores países del ranking. Suiza ocupa el puesto 22, Austria el 23, Italia el 24, la República Checa el 25, Suecia el 26, el Reino Unido el 28 y Alemania el 30. Noruega cierra la clasificación en el puesto 31. Canadá (27º) y Turquía (29º) son las únicas excepciones no europeas.

El problema más habitual no es necesariamente la calidad de vida, sino la dificultad para construir una vida social. En este sentido, Noruega ocupa la última posición en facilidad para establecerse: un 72% de los expatriados dice que es difícil hacer amistades locales y solo un 31% afirma sentirse en casa. Alemania también queda penalizada por la burocracia, la dificultad para encontrar vivienda y la barrera lingüística. Turquía, por su parte, ocupa el último lugar mundial en el índice de trabajo en el extranjero, afectada por la situación económica, las condiciones laborales y la percepción de inestabilidad política.

Oslo, Noruega / Unsplash

El resultado dibuja una paradoja: algunos de los países con mejores servicios, naturaleza y calidad de vida no son necesariamente los lugares donde los expatriados aseguran que es más fácil empezar de cero. Y, al mismo tiempo, los destinos que mejor puntúan para este colectivo pueden ser también aquellos donde su llegada tiene un impacto más visible sobre la vivienda y la configuración de las ciudades.

La lista completa

  1. Panamá
  2. México
  3. Tailandia
  4. Emiratos Árabes Unidos
  5. Brasil
  6. España
  7. Singapur
  8. Portugal
  9. Malasia
  10. Luxemburgo
  11. Suiza
  12. Austria
  13. Italia
  14. República Checa
  15. Suecia
  16. Canadá
  17. Reino Unido
  18. Turquía
  19. Alemania
  20. Noruega

Hay que tener en cuenta que el ranking de InterNations se basa en una encuesta realizada entre el 1 de febrero y el 31 de marzo de 2026. Por lo tanto, ofrece una fotografía de la experiencia de los expatriados durante este período, más que una clasificación objetiva de cuál es el mejor país para vivir.