Tal día como hoy del año 1940, hace 86 años, y en el marco de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), se producía la misteriosa muerte, en un hotel de Portbou (Alt Empordà), del reconocido y prestigioso filósofo Walter Benjamin, crítico literario, traductor, ensayista y autor de la reconocida obra El origen del drama del barroco alemán. Walter Benjamin, nacido en 1892 en Berlín en una familia de la élite de la comunidad judía local, había sido un brillante estudiante que, posteriormente, destacaría como miembro del grupo de filósofos llamado Escuela de Frankfurt. Benjamin se inclinaría hacia el materialismo histórico y, a título personal, aportaría una original perspectiva de la filosofía marxista.
Benjamin se había exiliado en París en 1933, cuando el régimen nazi de Hitler había iniciado la persecución de los judíos alemanes. Pero en 1940, con la ocupación alemana de París, huyó hacia la zona libre de Marsella, confiando en que sus amigos y activistas antinazis Hans y Lisa Flitko le conseguirían un visado para entrar en Estados Unidos. Con el visado en el bolsillo, se dirigió hacia el Rosselló, con el propósito de viajar en tren hasta Lisboa —y embarcar hacia Nueva York—. El 25 de septiembre de 1940, cruzó la frontera por Portbou y se alojó en el Hotel de Francia. Pero a las pocas horas sería informado de que la red de Hans y Lita había "caído" en manos de la policía franquista española.
En aquel momento comienza un oscuro episodio que culminaría con la misteriosa muerte del prestigioso filósofo. Una parte de la investigación historiográfica sostiene que Benjamin, cuando supo que sus amigos habían "caído", se sintió totalmente perdido y se administró una sobredosis de morfina para acabar con su vida. Pero otras investigaciones relacionan aquella muerte con una actuación de agentes del NKVD —la policía política del régimen soviético de Stalin—. Según estas mismas investigaciones, Benjamin se había proclamado partidario del modelo revolucionario de Trotski (asesinado en el exilio de México por el agente estalinista catalán Ramon Mercader) y pretendía pasar a América para reorganizar la oposición a Stalin.