Cuatro activistas antiMAT se han sentado este lunes en el banquillo del juzgado de lo penal 4 de Girona. Se enfrentan a una pena de 1 año y medio de prisión por haberse colgado durante horas de una torre de los 400 kV a Fellines (Gironès) para protestar contra la construcción de la línea. La acción tuvo lugar el 12 de junio del 2014.
Los activistas han sostenido que fue una "acción pacífica" en defensa del territorio, y que se hizo con el objetivo de buscar resonancia mediática. También han dicho que en ningún momento los Mossos d'Esquadra les pidieron directamente que bajaran, y que cuando los Bombers se subieron hasta allí donde estaban –tres de ellos se encontraban a unos 60 metros de altura- no se opusieron en qué los descolgaran.
Al final del juicio, la fiscal ha pedido que se les condene por coacciones y ha solicitado que paguen una indemnización de 2.008,79 euros a la Generalitat por el coste del operativo de rescate.
