Se conocen más detalles de las presuntas agresiones sexuales que el artista Julio Iglesias habría perpetrado contra empleadas del hogar. El cantante “imponía” a las trabajadoras que le atendían en sus mansiones de la República Dominicana y las Bahamas que se hicieran análisis para detectar posibles embarazas o infecciones de transmisión sexual (ITS), según relatan las denunciantes a elDiario.es y UnivisionPruebas de VIH, hepatitis o clamidia, de acuerdo con la documentación que cinco exempleadas de Iglesias han aportado a los medios que han destapado los hechos.

Él nos mandó a las chicas al ginecólogo y hacernos examen general. Había 10 o 12 chicas. Allí nos hicieron todo, el ginecólogo nos chequeó todo. Solo a las chicas”, explica una de las denunciantes, que no ha dado su nombre real. “Ellos nos mandaron al médico, a todas. Me hicieron pruebas de enfermedades de transmisión sexual. Nos hicieron ecografías y pruebas de sangre para ver si teníamos algún tipo de enfermedad. No me pareció normal”, añade otra trabajadora en casa del cantante.

Después de realizar las pruebas médicas, la gobernanta de la casa accedía a los resultados. Se los reclamaba a las chicas a través de un grupo de WhatsApp. Girls. Mándame por favor todos los análisis, vamos a ver qué exactamente pasa”, dice el mensaje. A una pregunta sobre si envían foto o quieren los documentos, la gobernanta responde: “Físico. Si tienen que tomar algo o lo que sea para que estén completamente sanas”.

Las pruebas de las cinco mujeres que han aportado los documentos se realizaron en 2021 en el centro médico privado Hospiten Bávaro —un grupo hospitalario privado español—, situado cerca de la mansión de Julio Iglesias en Punta Cana, República Dominicana. Las pruebas de las empleadas las realizó el mismo doctor y ninguna pagó nada por ellas. Hacer pruebas de ITS y embarazo a empleados es ilegal, de acuerdo con la legislación laboral del país caribeño.

Dos exempleadas de Julio Iglesias denuncian agresiones sexuales

Este martes ha estallado la polémica porque dos mujeres que trabajaban en el servicio doméstico de Julio Iglesias acusan al cantante de haberlas agredido sexualmente, así como de vejaciones físicas y verbales. Los hechos concretos denunciados habrían ocurrido durante la pandemia en las mansiones que el artista tiene en el Caribe. El cantante tenía entonces 77 años, y una de las víctimas tenía 22 años cuando ocurrió todo. La joven relata cómo la penetraba con los dedos anal y vaginalmente sin que ella diera su consentimiento

Otra de las trabajadoras, una fisioterapeuta que trabajó unos meses para Iglesias, relata vejaciones verbales, tocamientos y un comportamiento “volátil, agresivo y humillante”. Según la denunciante, quería saber cuándo tenían la menstruación y les vigilaba lo que comían. “Julio es una persona muy controladora”, explica la fisioterapeuta, que asegura que Iglesias ejerce ese poder “a través del miedo”: “Amenaza con despedirte y constantemente te recuerda que trabajar para él es lo mejor que te ha pasado en la vida”.

El caso está en manos de la Fiscalía

Tras trascender los hechos, las dos trabajadoras han denunciado al cantante ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional por agresión sexual y trata de personas. En la denuncia, se habla de unos hechos que podrían constituir “trata de personas con el objetivo de imposición de trabajo forzado y servidumbre”, además de diferentes “delitos contra la libertad y la intimidad sexual, como acoso y agresión sexual”. También lesiones y delitos contra los derechos de las trabajadoras por la “imposición de condiciones laborales abusivas”.