Tan simple como algo cotidiano que hacemos prácticamente todos los días frente al ordenador o el móvil. Alexandr Wang, el responsable de IA en Meta, cofundador y director de Scale AI, ha confesado cómo China pudo obtener información sobre avances tecnológicos de su enemigo natural, que es Estados Unidos. Sabemos que ha sido una batalla que se ha convertido en una guerra tecnológica por muchos rubros, uno de ellos el de la tecnología.
El perfil de Wang ha resultado llamativo y lo consideran "un prodigio" en la industria, por lo que ha sido llamado a numerosas entrevistas. El canal de Shawn Ryan ha contado con él, donde ha revelado este y otros detalles sobre propiedad intelectual y secretos tecnológicos.
Un exingeniero chino fue el autor intelectual del "copiar y pegar" en Google
De acuerdo a lo que cuenta Alexandr Wang, el exingeniero en cuestión es Linwei Ding que fue declarado culpable de espionaje económico y robo de tecnología confidencial. ¿Cuál fue el procedimiento? Estando en las instalaciones de Mountain View, el propio Ding se propuso proyectar un escenario muy sencillo, lejos de lo que cualquier película de espías ilustraría. Lo más práctico era copiar y pegar todo el código, la app de Notas de Apple fue su cómplice. Posteriormente, lo llevó a un formato PDF para imprimirlo.
No hubo informantes, no hubo ningún empleado que supiera del acontecimiento ni tampoco la programación de algún virus, como suele ser común en este tipo de filtraciones de información. ¿Qué hizo Linwei Ding con la información? Tomó todos los diseños y la propiedad intelectual de los chips de IA de Google y se fue a China para fundar una empresa y comenzar el camino con estas impresiones de código. Lo que terminó delatándolo es que en esa información había datos inmersos de Google respecto a la nube. Finalmente, se terminó evidenciando al exingeniero por lo sucedido y terminó siendo condenado por un tribunal federal en San Francisco, California.
Las compañías invierten tanto dinero en IA; deberían hacerlo en la seguridad de sus sistemas
Este es un caso que nos recuerda a uno similar en Apple, donde también existió extracción de datos. La diferencia es que Apple tenía los registros de las operaciones hechas en una carpeta protegida y de su transferencia a una unidad USB. No dudamos de que Google tenga los mismos mecanismos, pero algo tan sencillo como copiar y pegar debería resultar imposible en ciertos casos de trabajo.
En el caso de Apple, fue sobre el robo de secretos que tenían como destino final OPPO y el desarrollo de relojes inteligentes. La intención era conocer todos los detalles del reloj de Apple, además de asesorarse con el equipo técnico, para terminar abandonando la empresa. Seguramente, como este caso, debe haber muchos más en secreto que aún no han sido expuestos.