La Guardia Revolucionaria de Irán ha afirmado este domingo que “perseguirá sin descanso” al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, con el objetivo de matarlo. La amenaza se ha hecho pública en un comunicado difundido por la oficina de relaciones públicas del cuerpo militar de élite y recogido por el portal Sepah News, vinculado a la organización. En el texto, la Guardia Revolucionaria advierte directamente al dirigente israelí. “Continuaremos persiguiendo sin descanso y mataremos con fuerza al criminal primer ministro sionista, si es que sigue con vida”, asegura el comunicado.
El organismo militar iraní también ha utilizado términos especialmente duros contra Netanyahu, a quien califica de “criminal y asesino de niños” en otro mensaje difundido en su página web.
Decimosexto día de guerra: nueva ola de ataques iraníes
La declaración coincide con el lanzamiento de la 52ª oleada de ataques iraníes contra objetivos relacionados con Israel y con fuerzas estadounidenses desplegadas en Oriente Próximo. Según ha informado la propia Guardia Revolucionaria, las operaciones se han dirigido contra sectores industriales en Israel y contra fuerzas de Estados Unidos en la región, aunque no se ha especificado en qué país se han producido estos ataques.
El conflicto se inició el 28 de febrero y ya ha provocado la muerte de varios altos cargos iraníes. Entre las víctimas se encuentra el líder supremo Alí Jamenei, el comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria, el general Mohamad Pakpur, y el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes, el general Abdorrahim Musaví.
La guerra con Irán entra en fase decisiva
La crisis con Irán podría haber entrado en una fase de incertidumbre acelerada. Gobiernos, inversores y ciudadanos siguen con inquietud la evolución de un conflicto que parece avanzar por inercia propia. El rumbo de los acontecimientos depende, en gran medida, de decisiones individuales de líderes imprevisibles, como el presidente estadounidense, Donald Trump, y el nuevo y aún poco probado líder supremo iraní, Mojtaba Khamenei.
Las declaraciones de Trump de esta semana reflejan esta ambivalencia. Por un lado, el presidente ha calificado la guerra como una “excursión a corto plazo” que podría terminar pronto. Por el otro, ha insistido en que no debería concluir hasta que Irán pierda durante mucho tiempo cualquier capacidad de desarrollar armamento que pueda amenazar a los Estados Unidos, Israel o sus aliados.
Esta tensión entre objetivos militares y cálculo político alimenta el debate sobre cómo puede terminar el conflicto. A partir de la información disponible y de lógicas habituales de planificación estratégica, se pueden dibujar tres escenarios plausibles: un escenario base, uno peor y uno mejor.