Dos mujeres que trabajaban para Julio Iglesias, una interina del servicio doméstico y una fisioterapeuta, acusan al cantante de haberlas agredido sexualmente, así como de vejaciones físicas y verbales, durante el año 2021, según avanza este martes elDiario.es y Univision Noticias. Los hechos ocurrieron en las mansiones que Julio Iglesias tiene en el Caribe durante la pandemia. El cantante tenía entonces 77 años.
Una de las víctimas tenía 22 años cuando ocurrieron los hechos. Según ha explicado, comenzó a trabajar en el servicio doméstico en la mansión de Julio Iglesias en Punta Cana, en la República Dominicana y Bahamas. Trabajó diez meses para el cantante. Apenas llegó, cuenta, empezó a recibir halagos de Julio Iglesias sobre su físico, de ahí se pasó a peticiones para hacer masajes al cantante a los pies y después le pidieron que lo acompañara en sus baños en la playa en bikini. Un día, sin embargo, la encargada del servicio doméstico le dijo que tenía que ir al dormitorio del cantante. Según relata a elDiario.es, allí comenzaron las agresiones sexuales, que se repitieron muchas noches. La joven relata cómo la penetraba con los dedos anal y vaginalmente sin que ella diera su consentimiento. Los encuentros sexuales tenían lugar, en muchas ocasiones, en presencia de otra trabajadora del servicio doméstico con responsabilidades
Acoso verbal y tocamientos
Otra de las trabajadoras, una fisioterapeuta que trabajó durante unos meses para el cantante, tanto en la casa de la República Dominicana como en las Bahamas. Tenía más estatus que las trabajadoras domésticas. Esta mujer relata vejaciones verbales a ella y a las demás trabajadoras de la casa. Al cabo de dos semanas de empezar a trabajar, explica, comenzaron los tocamientos. Esta mujer califica a Julio Iglesias de “volátil, agresivo y humillante” y asegura que era muy controlador, quería saber cuándo tenían la menstruación y les vigilaba lo que comían. Tanto una como la otra trabajadora explican que lo que les pareció una casa de ensueño se convirtió en la casa de los horrores, con discusiones diarias donde el cantante normalizaba el maltrato. “Julio es una persona muy controladora”, explica la fisioterapeuta, que asegura que Iglesias ejerce ese poder “a través del miedo”: “Amenaza con despedirte y constantemente te recuerda que trabajar para él es lo mejor que te ha pasado en la vida”. Relata cómo el cantante las hacía desnudarse en privado, y también en público, para exhibirlas ante los invitados.

Julio Iglesias y su entorno, explica el diario, no han querido dar su versión de los hechos, mientras que una de las encargadas del servicio doméstico que trabajó para el cantante en aquellos días asegura que las acusaciones de dos trabajadoras son falsas. Testimonios de otras trabajadoras del cantante, recogidos por eldiario.es y Univision Noticias, avalan el relato de las dos mujeres. En las mansiones de Julio Iglesias, por aquella época, trabajaban una decena de mujeres.