El que fuera jefe del Consorci Provincial de Bombers de València durante la DANA, José Miguel Basset, ha declarado este miércoles como testigo ante la jueza de Catarroja que instruye la causa penal por la gestión del temporal. Basset ha asegurado que en el Cecopi se habló de enviar un ES-Alert desde las 17:30 horas. El subdirector general de Emergencias, Jorge Suárez, lo propuso ante el peligro de la presa de Forata. Sin embargo, la primera versión del texto pedía a la población que “subiera a niveles altos”, lo que “podía no ser preciso” ni tenía en cuenta a la “gente atrapada” en sus vehículos, por lo que nadie respondió a la propuesta de Suárez. Además, se descartó por “alarmista”. Así, más tarde, a las 18:13, Basset ha afirmado que se redactó un nuevo mensaje: “Ante la situación de fuertes lluvias, manténgase en sus domicilios y atentos a canales oficiales”. Este, “más escueto y claro”, convenció a los presentes. Sin embargo, en la versión final que se envió a las 20:11 horas se suprimió la petición de permanecer en los domicilios y se cambió por la de evitar desplazamientos.

A continuación, se pidió un receso y la entonces consellera de Interior, Salomé Pradas, y el secretario autonómico de Emergencias, Emilio Argüeso, entraron y salieron de la sala en la que estaba reunida el Cecopi. “Entendí que estaban ajustando el texto o traduciéndolo a otros idiomas”, ha apuntado el jefe de bomberos. Asimismo, José Miguel Basset ha descartado que la tardanza en enviar la alerta a la población se debiera a un debate porque se entendiera como un posible confinamiento. “En la mesa del Cecopi, no. La respuesta era clara, estábamos amparados ante la situación de emergencia, nadie dijo 'confinar no' porque puede ser como la pandemia”, ha zanjado sobre la cuestión.

Además, el entonces jefe de bomberos ha negado que mantuviera una discusión con el subdirector general de Emergencias, Jorge Suárez, sobre el texto del mensaje. “Fueron 10 minutos como mucho, debieron ser menos. Había que enviar algo de manera urgente, y no me iba a enzarzar (...) No se retrasó por ninguna discusión nuestra”, ha defendido ante la jueza Nuria Ruiz Tobarra. El mensaje de las 20:11 horas se envió a toda la provincia porque alguien lo decidió, ha dicho Basset, pero no fue el Cecopi. Finalmente, Basset ha aseverado que no conoce muchos más detalles de momentos posteriores hasta el envío del ES-Alert porque tras el parón, no participó “en nada más”.

Se declara ajeno a la movilización y posterior retirada de efectivos del barranco del Poio

Por otro lado, Basset ha asegurado este miércoles en su declaración como testigo que cuando se movilizaron efectivos del cuerpo de bomberos para vigilar los cauces él estaba de camino al Cecopi y cuando se retiraron no fue avisado. A preguntas de la jueza de Catarroja, ha asegurado que fue ajeno a la petición de movilización de los bomberos que realizó el 112, que “no todo pasa” por sus manos, y que tampoco se enteró de la retirada, sino que fue el oficial de guardia quien gestionó esa retirada. Ha añadido que supo de la retirada de los bomberos de la vigilancia de los cauces del Magre y del Poio días después, al publicarse el asunto en prensa, y que preguntó al oficial de guardia.

Este le dijo que se habían retirado tras constatar un descenso del caudal del Poio en unas mediciones que realizaron “a la hora de comer”, y, ha insistido, todas las comunicaciones con los bomberos forestales —los responsables de la misión de vigilancia de los cauces, bajo la coordinación del Consorcio— quedaron grabadas en el sistema CoordCom, de modo que ha dado el nombre de la persona que dio la orden de retirada y del oficial de guardia que “escuchó y no dijo nada”. También ha insistido en que, durante la celebración del Cecopi nadie le preguntó por las mediciones que efectuaron los bomberos en las ramblas del Poio y el Magre.