Si algo ha dominado la actualidad en las redes sociales esta semana, tiene un nombre y no es ni más ni menos que los therians. Este fenómeno viral es el nombre que reciben las personas que sienten que una parte de su identidad corresponde con la de un animal. De hecho, el nombre therian es un diminutivo de theriantropia, una mezcla de las palabras griegas therianos y antropos, que significan bestia o animal salvaje y humano. La viralidad del fenómeno ha acabado con la convocatoria de supuestos encuentros therian que, en el caso de Barcelona, acabaron el sábado por la tarde con violencia, vandalismo y manifestaciones contra Pedro Sánchez, pero sin ningún therian a la vista. Por lo tanto, toca preguntarse de dónde sale este concepto y por qué ha estallado el fenómeno en las redes en este momento. En este sentido, los therians, no son nada nuevo, e incluso hay estudios científicos sobre la relación entre theriantropia y salud mental, que presenta el hecho como una parte de la identidad y la aleja de la enfermedad mental. Por otro lado, hay personas en las redes que acusan el estallido del fenómeno como una operación psicológica o una maniobra de distracción para alejar las protestas de la sociedad de temas más importantes y poner la mirada en un colectivo minoritario.
Origen de los therians actuales
El término therian aparece durante la década de los 90 en diferentes chats en línea. En uno de ellos, que formaba parte de Usenet, se empezó a hablar sobre la caracterización de los hombres lobo en la cinematografía o de las mejores películas sobre estos y otros animales mitológicos. Las conversaciones en estos chats, sin embargo, acaban derivando en la idea de que hay personas que se sienten parte animal y sobre la necesidad de poder expresar en público esta parte de la identidad. En este sentido, también existe el término otherkin, que engloba la subcultura de individuos que se identifican parcial o totalmente con identidades no humanas, que pueden incluir animales, como en el caso de los therians, u otros seres mitológicos.
Así y todo, la identificación parcial o total de personas con humanos no es algo reciente, o una invención de la modernidad. Desde la época del Antiguo Egipto ha habido personas que han identificado su identidad con la de animales como los gatos, con una presencia muy importante de esta dualidad en las figuras religiosas de la época. Más adelante, también está el caso de los juicios contra los "hombres lobo" en Suiza, un proceso enmarcado en las cazas de brujas, contra hombres que decían ser lobos. Por otro lado, y en este caso la irrupción viral del fenómeno therian ha tenido efectos, hay comunidades indígenas, sobre todo en América del Norte, en las cuales existe el concepto del doble espíritu, o de las dos almas, para identificar a las personas que se identifican con ambos sexos. En este sentido, estas comunidades son el blanco de la campaña de ridiculización por parte de algunos sectores a raíz de la viralización de los therians.
¿Una táctica de distracción?
A pesar de su aparición en los años 90, el fenómeno therian y su popularidad han ido con oleadas, haciendo apariciones en un momento u otro en los medios de comunicación y, más recientemente, en las redes sociales. En los últimos años, sin embargo, este fenómeno ha visto un crecimiento importante en su popularidad, de manera singular en los países de América Latina como Argentina, Chile, Colombia o México, donde incluso hay un therian que se identifica como un caballo que ha presentado una propuesta de ley para que se proteja su identidad y se penalice el acoso. A raíz de este crecimiento en popularidad, también crecen las especulaciones sobre el porqué. Algunos apuntan que se trataría de una psyop, o operación psicológica, por parte de algunos interesados en manipular los pensamientos de los más jóvenes. Esta teoría ha cogido peso en Latinoamérica.
También en Latinoamérica se ha expresado que la explosión viral del fenómeno sería todo un mecanismo de distracción para desviar la atención de la opinión pública de las políticas de los gobiernos hacia un colectivo minoritario. En Argentina, por ejemplo, hay figuras políticas del entorno del presidente, Javier Milei, que se han hecho eco de noticias o vídeos sobre therians para amplificar el fenómeno y burlarse de él. En este sentido, quien más se ha aferrado a la amplificación de este fenómeno es la extrema derecha global y sus satélites, que también aprovechan para cargar contra otros colectivos vulnerables como serían las personas trans. Algunas figuras de esta parte del espectro político han afirmado a través de las redes sociales que se trataría de una estrategia para fomentar el odio hacia las minorías y las disidencias apostando por una reducción al absurdo de estas identidades.
Con ciencia detrás
A pesar de la reciente viralización del fenómeno therians, este no es nuevo para la comunidad científica, especialmente en el campo de la psicología y la psiquiatría. Hay estudios que han evaluado la salud mental de personas que se identifican como therians, comparándolas con las respuestas de personas no therians. Un estudio pionero en este ámbito, publicado en el año 2018, que encontró que los therians obtenían puntuaciones más bajas en la escala de las relaciones sociales positivas, explicables tanto desde un punto de vista cognitivo como social. De igual manera, el estudio concluía que, las personas therian reducían la asociación entre aislamiento social y autismo en el campo de su propia autonomía, lo que se podría explicar por el uso de esta identidad como un factor protector en personas con niveles más altos de autismo o esquizotipia.
En sus conclusiones, el estudio hace un llamamiento a alejarse de la patologización de las creencias teriantrópicas, "que pueden emerger de las construcciones rígidas de lo que supone la humanidad", hacia una perspectiva más funcional de las identidades trans-especie. En este sentido, el estudio observa que la construcción de la identidad therian puede ayudar a personas con rasgos esquizoide a desarrollar un marco cognitivo adaptativo que les provee de una explicación aceptable, coherente y no angustiante para sus creencias en una imaginación mayor o la experimentación de fenómenos inusuales.
La parasitización política del movimiento therian
Una convocatoria viral hacía un llamamiento a una reunión therian en Barcelona el pasado sábado por la tarde. ¿El resultado de esta? Violencia, disturbios, ridiculización y proclamas políticas sin ningún therian a la vista. Todo esto apunta a la utilización del fenómeno y su viralidad por parte de movimientos políticos para burlarse y atacar a minorías. 2 patrones apuntan a esta utilización por parte, sobre todo, de la extrema derecha. Por un lado, la dirección de estos mensajes sobre todo a las personas más jóvenes y adolescentes, que formaban la mayoría de los concentrados y de los detenidos, para formar los votantes del futuro de estas opciones políticas, individuos que están abiertos en su etapa formativa a escuchar ciertos mensajes. Por otro lado, está la falta de sentimiento de comunidad que generan las redes sociales y la búsqueda de este sentimiento en encuentros como estos por parte de las personas más jóvenes. Encuentros donde se forma un sentimiento de grupo y de pertenencia para impulsar objetivos políticos.
Lo que resta el futuro a este fenómeno es lo que queda por ver. Por un lado, es probable que, como toda cosa viral, acabe en la irrelevancia dentro de poco tiempo como ha pasado en otros momentos con el mismo fenómeno therian. Por otro, puede continuar ganando popularidad y servir para visibilizar la existencia de esta comunidad minoritaria, y también se puede dar la politización del hecho y la discusión en torno al fenómeno, como ha pasado en algunos países de América Latina.
