La Guardia Urbana de Barcelona, durante este mes de diciembre, ha llevado a cabo el dispositivo Jugar Seguro, con el objetivo de detectar juguetes que pueden poner en peligro la seguridad de los niños al no adaptarse a la normativa vigente. Con la colaboración de la Agencia Catalana del Consumo se han inspeccionado 19 establecimientos comerciales, se destruyeron 1.444 juguetes y se interpusieron 13 denuncias. Con motivo de las fiestas de Navidad y de la celebración de Reyes, los establecimientos aumentan su oferta con productos relacionados con las fiestas de Navidad y uno de los productos que exigen un control especial durante estas fechas son los juguetes.

Fotografía: Ayuntamiento de Barcelona.

Las infracciones más frecuentes son la falta de etiquetado en castellano o catalán o productos que están mal etiquetados; el etiquetaje incompleto o defectuoso; la falta de homologación CE; instrucciones ilegibles; la inexistencia de advertencias de no utilización para menores de 3 o de 8 años; la baja calidad, que hace que los juguetes no se adapten a la normativa; las pinturas de baja calidad; y la manufactura inadecuada y de fácil rotura por parte de los menores.

Es importante tener en cuenta que este tipo de productos tienen que cumplir unas normas básicas de seguridad y conviene, antes de adquirir a uno, fijarse que se ajusten a estos requisitos. El Ayuntamiento de Barcelona recuerda a los padres que hay que comprar productos que estén etiquetados y con la etiqueta de homologación CE. Además, no se tiene que comprar para los menores de tres años juguetes pequeños o con piezas separables; juguetes con partes rompibles, ni globos de látex.