Los Bombers de la Generalitat están trabajando con más de 50 dotaciones para intentar contener y apagar un nuevo incendio forestal en Sanaüja, en la Segarra, en un nuevo caso de esta lacra que asola los bosques de nuestra casa cada verano. Según han explicado los Bombers, el incendio ha comenzado en un campo de cultivo, pero el fuego se ha extendido muy rápidamente y las unidades enviadas no han sido capaces de evitar que llegara a la montaña y se extendiera por la carena de la Serra de les Valls. Ahora, continúan trabajando con el objetivo de expulsar las llamas de la zona boscosa y confinar el incendio en la zona agrícola, donde se espera poder apagarlo con más facilidad.
Hacia la una del mediodía, los Bombers han recibido el aviso de un fuego que quemaba, con poca intensidad, en unos cultivos de Sanaüja. Para hacerle frente se han movilizado dieciocho dotaciones, entre ellas, unidades del Grup d'Actuacions Forestals (GRAF) y del equipo del Equip de Prevenció Activa Forestal (EPAF), ya que el incendio estaba a tocar de un bosque. La idea principal era contener las llamas en el campo de cultivo, pero, según han explicado los Bombers a ENacional.cat, el fuego corría demasiado rápidamente y no se ha podido evitar que saltara a la montaña boscosa de los alrededores.
El cap de l'incendi que crema en zona forestal ha entrat de nou en zones amb vegetació agrícola i treballem per tal d'ancorar-lo en aquests camps. Treballem conjuntament amb tractors de pagesos de la zona i #GEPIF que ens estripen camps per frenar-ne l'evolució
— Bombers (@bomberscat) June 13, 2026
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El incendio se ha descontrolado
A medida que las llamas han ido creciendo, también lo ha hecho el número de dotaciones desplazadas, que ha llegado a las 51, con 48 terrestres y 8 de los Medios Aéreos, repartidas en 4 helicópteros y 4 aviones. Cuando el incendio ha llegado a la carena de la Serra de les Valls, la situación se ha invertido: el fuego ha perdido velocidad, pero, a cambio, ha ganado intensidad. Los Bombers han estado trabajando en un área de unas 40 hectáreas y, poco a poco, están consiguiendo controlar el fuego. Según ha explicado el cuerpo, el flanco más fuerte era el izquierdo, por lo tanto, allí es donde se han concentrado más dotaciones.
Hacia las tres y cuarto, la tarea de los Bombers ha permitido hacer entrar el incendio de nuevo en la zona agrícola, y ahora los Bombers buscan anclarlo en estos campos para alejarlo del bosque y así evitar que continuara extendiéndose. Aparte de la cincuentena de dotaciones desplazadas, también tienen la ayuda de los agricultores de la zona, que utilizan sus vehículos y sus herramientas para labrar los campos, con el objetivo de frenar el avance de las llamas y evitar que continúe expandiéndose.
