Un fuego que se declaró poco antes de la una del mediodía de este jueves, 28 de mayo, en el patio de una industria de Òrrius, en el Maresme, acabó provocando un incendio forestal que ha afectado una superficie aproximada de una hectárea. Los Bombers de la Generalitat acudieron inicialmente con 25 dotaciones, entre las cuales había cinco aviones bombarderos, que concentraron sus esfuerzos en el flanco derecho del incendio para evitar que saltara un barranco y se propagara aún más por la masa forestal. Desde Protecció Civil se envió un mensaje ES-Alert a los móviles de los vecinos de la zona pidiendo que se confinen durante las tareas de extinción.
Después de toda la noche trabajando, los Bombers han dado por controlado el fuego alrededor de las seis de la mañana de este viernes, tanto en la zona forestal como en el sector industrial. En las últimas horas ya no se ha encontrado ningún punto caliente en la zona de vegetación, aunque sobre la empresa todavía se puede ver la columna de humo que ha ido bajando de intensidad. De manera preventiva se mantendrá un dispositivo con dos camiones de agua durante todo el día.
Mantenemos el dispositivo de 15 dotaciones terrestres y 5 #MAER en el incendio de Òrrius. El incendio del patio de la industria se ha propagado hacia masa forestal y trabajamos ya los dos flancos del incendio forestal#bomberscat https://t.co/qzQCBCGmyL pic.twitter.com/QWSsaWK5Di
— Bombers (@bomberscat) May 28, 2026
Un incendio de industria que se ha descontrolado
El fuego comenzó originalmente en el patio de la empresa química Proquinat SL, dedicada a la fabricación de ceras y parafinas, situada en la calle de Lleida, y se propagó rápidamente hacia los árboles que bordean el perímetro de las instalaciones. Las llamas ardieron con mucha virulencia y acabaron por descontrolarse antes de que los Bombers hubieran podido contenerlas dentro del patio. Además del confinamiento del municipio, de unas 600 personas, una veintena de viviendas de los alrededores fueron desalojadas por precaución, aunque no hubiera una orden expresa. Por otro lado, desde el Ajuntament d'Òrrius pidieron a los ciudadanos que retiraran los coches aparcados en la calle de Lleida y en los accesos al vecindario de Can Planes para facilitar el trabajo a los Bombers. Asimismo, se suspendió la actividad escolar, deportiva, al aire libre o en los equipamientos municipales.
Según informaron desde el cuerpo de Bombers de la Generalitat, el edificio de la empresa ardió completamente y pasaron a aplicar una estrategia defensiva desde el exterior, ya que había un riesgo muy elevado de que la cubierta se derrumbara. Afortunadamente, todos los trabajadores pudieron salir y no ha habido ningún herido.

Los Bombers han controlado el incendio
Los Bombers centraron los esfuerzos de las tareas de extinción del incendio de vegetación forestal en el flanco derecho, en una zona de barrancos, y trabajaron para evitar que saltara y empeorara la situación. También se revisaron y comprobaron las masías y casas aisladas cercanas al incendio, especialmente las del otro lado, en el flanco izquierdo. Según ha informado el cuerpo, el fuego provocó un vertido de parafina de la industria hacia un arroyo, por lo cual se activó la Agència Catalana de l’Aigua, encargada de monitorear la situación y controlar el riesgo.
Por otro lado, durante la tarde de este jueves se registraron en Òrrius unas rachas máximas de viento en torno a los 20-30 km/h provenientes del sur. A partir del anochecer, el viento ha perdido intensidad y, al final del día, viene del oeste con menos fuerza, con rachas máximas de unos 5 km/h, lo cual ha facilitado que los efectivos pudieran trabajar con más efectividad y dar por controlado el fuego a primera hora de la mañana de este viernes.
Sin casa durante, como mínimo, dos días
La docena de familias que han desalojado por el fuego no podrán volver a casa hasta dentro de un par de días mínimo, a pesar de que los Bombers les han asegurado que el fuego está controlado y que sus hogares no corren peligro. Ante esta situación, el Ajuntament d’Òrrius ha puesto a disposición de los vecinos afectados el centro cívico Can Mestres para que puedan quedarse, y uno de los bares del pueblo permanecerá abierto para atenderlos.
Dejar que queme
Hacia las siete menos cuarto, los Bomberos informaron de que el incendio que afectaba a la vegetación ya estaba estabilizado, después de quemar aproximadamente una hectárea, pero el de la industria todavía continuaba activo. Para este fuego, el cuerpo optó por la estrategia de dejar quemar la parafina que hay dentro sin intervenir. Según ha explicado el jefe del operativo de los Bomberos, Manuel Escudero "Si no hay afectación por viento, que no lo creemos, no echaremos agua para evitar la dispersión de productos contaminantes sobre el medio natural". En la planta había 500 toneladas de parafina, 100 en el exterior y 400 en el interior. Las de dentro continúan quemando y generan una columna de humo bien visible, por lo que los Bombers mantienen la orden de confinamiento.