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La Fundació Reeixida conmemorará este miércoles en el Museu d’Història de Catalunya los 125 años de las detenciones de cerca de una treintena de catalanistas durante el Onze de Setembre de 1901, un episodio que desembocó en la creación de La Reixa, una entidad de apoyo a los represaliados por causas catalanistas. El acto, con participación de familiares de algunos de los protagonistas, quiere recuperar la memoria de unos hechos que marcaron un punto de inflexión en la manera de conmemorar la Diada.

Todo empezó la víspera del Onze de Setembre de 1901. Un grupo de jóvenes vinculados al catalanismo se había reunido en Barcelona para celebrar una velada patriótica y hacer una ofrenda floral al monumento de Rafael Casanova, entonces situado en el paseo de Lluís Companys, en el entorno del Arc de Triomf.

Una ofrenda que acabó con detenciones

Los participantes procedían, entre otras entidades, de Catalunya Avant, presidida por Lluís Marsans, y de Lo Renaixement. Cuando ya estaban delante del monumento, rodeado de coronas de olivo y laurel, advirtieron la presencia de un hombre que los observaba de cerca. Sospechando que se trataba de un confidente policial, algunos de los congregados lo increparon. Uno de los jóvenes gritó "¡Independencia!" y otros se añadieron.

La situación acabó con la intervención de tres policías municipales y la detención de veinticuatro de los participantes. Poco después, Marsans, que también era secretario de la Unió Catalanista, y seis personas más se presentaron en la comisaría para pedir información sobre los compañeros arrestados. También fueron detenidos.

Entre los represaliados había nombres que posteriormente destacarían en diferentes ámbitos de la cultura y la sociedad catalanas. Figuraban el fotógrafo Rafael Areñas Tona; Jaume Arqué i Clapés, vinculado a la escuela de Bellcaire d’Urgell; el editor Jaume Aymà i Ayala; el dibujante e ilustrador Joaquim Bas i Gich; el pintor Ricard Coll i Serra; el poeta y traductor Xavier de Zengotita Bayona, y el escritor y dramaturgo Josep Maria Folch i Torres.

De la prisión a una manifestación de 10.000 personas

Los detenidos fueron conducidos a pie hasta la prisión de la calle de la Reina Amàlia, escoltados por guardias civiles a caballo. Al llegar, entraron en el centro penitenciario cantando "Els Segadors".

El 13 de septiembre quedaron en libertad con cargos por "reunión ilegal y atentado contra la integridad de la patria". Una fotografía hecha después de la liberación y el eco de las detenciones contribuyeron a generar una ola de solidaridad. Pocos días más tarde, más de 10.000 personas se concentraron en el mismo monumento de Rafael Casanova para mostrarles apoyo.

La experiencia compartida en la prisión también tuvo consecuencias organizativas. Los detenidos habían acordado crear una entidad que diera apoyo a personas represaliadas por su actividad catalanista. Poco después se reunieron en el Hotel Comtal, en la calle de la Boqueria, y constituyeron La Reixa, que estableció su sede en el mismo local de la Unió Catalanista, en la calle de Canuda.

El nacimiento de La Reixa

Según los estatutos de la organización, solo podían formar parte personas que hubieran sufrido represión por causa catalanista. Josep Maria Folch i Torres fue proclamado presidente por aclamación. Posteriormente también dirigiría el semanario La Tralla, una etapa marcada por multas y secuestros de la publicación. En mayo de 1905, la aparición de un número conmemorativo de la independencia de Cuba precedió su exilio en Perpiñán, que se alargó desde diciembre de aquel año hasta agosto de 1908.

Los hechos de 1901 se produjeron en un momento de expansión del catalanismo, después de la pérdida de Cuba, Filipinas y Puerto Rico por parte del Estado español y en un escenario en el que habían proliferado grupos y organizaciones vinculados a la Unió Catalanista, fundada una década antes.

La conmemoración del Onze de Setembre también estaba en proceso de transformación. Desde 1886, la fecha había sido recordada principalmente a través de misas y actos celebrados en locales vinculados al catalanismo. Las detenciones de 1901 situaron la conmemoración en la calle y dieron una nueva dimensión pública al homenaje a Rafael Casanova.

La Reixa se mantendría activa durante los años siguientes. En 1908, después de la suspensión de las garantías constitucionales, la autoridad gubernativa la denunció como asociación ilegal y la policía registró su sede.

El recuerdo, 125 años después

Ahora, 125 años después, Reeixida quiere volver a poner nombres y trayectorias a aquel episodio. La fundación señala que todavía no hay biografías completas de muchos de los protagonistas y que las obras publicadas presentan incluso divergencias en algunos apellidos.

El homenaje de este miércoles, a las 19 horas en el Auditorio del Museo de Historia de Catalunya, contará con el historiador Fermí Rubiralta, representantes de las familias de Josep Maria Folch i Torres y Alfons Solà, y el presidente de Reeixida, Oriol Falguera. La entidad también aprovechará el acto para intentar localizar familiares de los detenidos con quienes todavía no ha podido contactar.

La conmemoración continuará el 10 de septiembre con una audiencia en el Parlament de Catalunya y culminará el Once de Septiembre con una recreación del recorrido que hicieron aquellos jóvenes en 1901, desde la calle Copons hasta el Arc de Triomf, acompañados de familiares de los protagonistas y de una cabecera con personas vestidas de época.