Perro flaco, todo son pulgas. El Govern de la Generalitat de Catalunya no pasa por su mejor momento, con la crisis de Rodalies, que ha puesto en entredicho uno de los eslóganes del ejecutivo de Salvador Illa, que vendía la gestión como su fuerte, tras el aterrizaje en el Palau de la Generalitat y en las diversas conselleries de cuadros del mundo local acostumbrados a gestionar, pero el estallido de la crisis ferroviaria y el descontrol con Renfe y Adif han mostrado las costuras de un Govern que, además, debe afrontar el temporal con el president de baja médica. Y cuando esto pasa, la oposición, incluso aquellos grupos que votaron a favor de la investidura en agosto de 2024, aprovechan para gesticular para los suyos o hacer leña del árbol caído.

Y es lo que pasará esta tarde en la comissió d'Interior del Parlament de Catalunya, donde, obligada por Comuns, Esquerra y la CUP, la consellera d'Interior, Núria Parlon, acompañada del director general de la Policia, tendrá que dar explicaciones sobre la respuesta de los Mossos a los incidentes registrados en Barcelona a raíz de las manifestaciones que se hicieron en el mes de octubre a favor de Palestina, que acabaron con incidentes y el uso de gas pimienta por parte de los antidisturbios de la policia catalana, y también por los incidentes en Montserrat durante la visita, en el mes de junio, del rey español Felipe VI, y de un incidente de madrugada en la fiesta mayor de Sant Just Desvern, donde los Mossos detuvieron a dos personas después de una trifulca al final de uno de los conciertos. No se espera que ni Parlon ni Josep Lluís Trapero se salgan del guion marcado. En los tres casos que hoy se tratarán, desde las tres de la tarde en el Parlament, la consellera, a través de respuestas parlamentarias, ya ha dado cuenta del dispositivo y de las actuaciones policiales con informes elaborados por la Direcció General de la Policia.

El CECOR no autorizó el uso de espray OC en Sants

Lo que no se sabía hasta ahora, sin embargo, era que el Centre de Coordinació (CECOR) no autorizó, de manera previa, el uso de gas pimienta en la estación de Sants el 15 de octubre, cuando los autobuses del Hapoel, un equipo israelí de baloncesto, quedaron bloqueados por un grupo de 200 personas en la rampa de salida del hotel que hay en la parte superior de esta estación del centro de Barcelona. El uso de espráis OC en aquel momento, cuando varias personas se sentaron en el suelo para evitar que pudieran salir y llegar a Manresa, donde jugaban un partido por la tarde-noche, encendió una crisis con los partidos de izquierdas muy beligerantes con Interior y los Mossos. Grupos próximos a los Comuns y la CUP han intensificado la campaña contra esta herramienta policial, consiguiendo incluso que Interior acepte, como avanzó la semana pasada ElNacional.cat, que están revisando el uso del gas pimienta para “ajustarlo a las recomendaciones de organismos defensores de los derechos humanos”. Ahora, con esta novedad relevante, que el CECOR no autorizó el uso de gas pimienta, parece que el Govern se lava las manos de la utilización del espray en aquel momento y cede las responsabilidades a los mandos operativos de la Brimo sobre el terreno, por si se pueden derivar consecuencias legales o, como mínimo, políticas.

Manifestació a favor a Palestina a Barcelona / Montse Giralt
Momento de la dispersión policial en la zona de la ronda Litoral, en Barcelona / Montse Giralt

Hacia las cuatro de la tarde de aquel día, en un contexto de protestas en diversos puntos del país, un dispositivo de los Mossos d’Esquadra intervino en los alrededores de la estación de Sants después de que unas 200 personas se concentraran bloqueando la salida del Hotel Barceló Sants, donde estaba alojado el equipo de baloncesto del Hapoel Jerusalem. Según los informes internos de la Direcció General de la Policia, los concentrados desatendieron reiteradamente las indicaciones de los agentes para que se apartaran de la zona. La situación se tensó cuando hubo que garantizar la salida inmediata de los autocares del equipo, con el riesgo de que quedaran rodeados en medio de la multitud, un escenario que los mandos policiales consideraron de alta peligrosidad operativa. Ante esta situación de urgencia, efectivos de la Brigada Mòbil hicieron uso de espray OC para dispersar a las personas que ocupaban el espacio y abrir paso a los vehículos. Según los mismos informes, que ha revelado la consellera Parlon en el Parlament, en una respuesta parlamentaria a la que ha tenido acceso ElNacional.cat, no se autorizó desde el CECOR y fueron los propios agentes a pie de calle quienes hicieron uso de él por la urgencia, aseguran, de la situación. La intervención permitió desalojar la zona y facilitar la salida de los autocares sin que quedaran atrapados entre los manifestantes, y se reportaron algunos afectados, pero no heridos, según los informes.

La oposición espera respuestas

En una respuesta bastante ambigua, la consellera Parlon asegura al Parlament que, desde la Direcció General de la Policia, se hace una “evaluación operativa global” y que se cree que los agentes “actuaron de acuerdo con los protocolos establecidos, utilizando los medios imprescindibles para evitar riesgos graves para las personas y, en determinados momentos, en un contexto de agresiones masivas, barricadas con fuego y ataques a infraestructuras sensibles”. Todo ello, sin embargo, sin entrar en el uso del gas pimienta en la zona de Sants, que es lo que encendió la crisis con los socios de investidura. Sobre la actuación por urgencia, que prevé el protocolo, la consellera también asegura que “se amparan en la normativa que permite el uso de medios de menor lesividad cuando existe riesgo inmediato para la integridad física de personas”, aunque el CECOR y, por tanto, la parte gubernativa, no autorizara el uso del espray para abrir paso a los autocares del Hapoel Jerusalem aquel 15 de octubre. “En cualquier caso, las actuaciones policiales se evalúan siempre, tal como ya se ha señalado”, apunta la titular de Interior. De las pocas dudas que quedan por resolver en la comissió de este miércoles en el Parlament, está si ya hay conclusiones de esta evaluación de la Direcció General de la Policia sobre el uso de gas pimienta en Sants y que, tal como ha recordado el Govern, se realizó sin autorización previa por parte del CECOR. Los partidos de la oposición se frotan las manos. Perro flaco, todo son pulgas.

Cargas y gas pimienta el 15 de octubre

Según detallan los informes recogidos por Interior de los días de protestas a favor de Palestina en Barcelona, las cargas policiales para disolver manifestaciones se concentraron en diversos puntos muy concretos de Barcelona, especialmente en la Ronda Litoral (B-10), alrededor de la estación de Sants y la plaça dels Països Catalans, en la calle Tarragona y la avenida Diagonal, así como en la zona del Consolat d’Israel, situado en la Gran Via de Carles III. Los Mossos d’Esquadra tuvieron que realizar diversas actuaciones de dispersión en estos escenarios cuando las concentraciones derivaron en situaciones que superaban los límites previstos en la normativa vigente, con bloqueos de vías principales, lanzamientos de objetos y episodios de tensión directa con la línea policial. En cuanto al uso del espray OC el 15 de octubre, los informes concretan que este recurso se utilizó en diversos episodios muy delimitados.

En algunos casos, el uso se hizo con autorización previa del Centre de Coordinació Operativa (CECOR), especialmente junto al Consolat d’Israel, donde se registraron lanzamientos masivos de piedras, botellas y cohetes, así como la presencia de barricadas con fuego que generaban riesgo para terceras personas. También se hizo uso de este espray en dispersiones en la zona de Sants, cuando se produjeron agresiones directas contra los agentes y existía un riesgo inminente para la integridad física tanto de los policías como de los ciudadanos, asegura Interior. Además del incidente en el hotel de Sants, también se hizo uso del gas OC en el interior de un Burger King en la calle Tarragona, también en Barcelona, donde los agentes tuvieron que intervenir para protegerse y mantener la distancia de seguridad durante una detención mientras recibían agresiones y lanzamientos de objetos por parte de violentos.

Ofensiva contra el gas pimienta

Aprovechando la debilidad del Govern, que además necesita a los Comuns y a Esquerra para aprobar los presupuestos, entidades satélite de estos partidos presentaron un manifiesto en el que exigían al Govern la moratoria inmediata y la posterior prohibición del uso del gas pimienta por parte de los Mossos d’Esquadra. Denunciaban que se trataba de “un arma lesiva y no selectiva” que vulneraba derechos fundamentales y coaccionaba la protesta pacífica. La demanda llegaba después de lo que describían como un “uso reiterado” del gas durante las movilizaciones en el marco de la huelga general por Palestina. Las mismas entidades habían presentado en diciembre una querella contra los Mossos, que inicialmente fue archivada, y que posteriormente recurrieron. Además, también presentaron otro recurso ante la Comissió de Garantia d’Accés a la Informació Pública para exigir que Interior hiciera público el protocolo de uso de este dispositivo.