La Agència Catalana de Consum (ACC) ha multado Renfe con dos millones de euros por no informar a los usuarios de las diferencias entre los precios de los billetes de largo recorrido vendidos en las taquillas o en las máquinas expendedoras.

Según ha avanzado el conseller d'Empresa i Ocupació, Jordi Baiget, en una entrevista en la ACN, el Govern tiene que velar para que se cumplan los derechos de los consumidores, como es disponer de información sobre los diferentes precios de un billete dependiendo de si se compra por una vía o la otra. En agosto del 2015, la ACC ya instó a la operadora ferroviaria a informar a los usuarios de esta diferencia de precios. El Govern ha procedido a la sanción ante los "incumplimientos reiterados" de Renfe.

El conseller ha defendido que la ACC "no actúa arbitrariamente, sino que lo hace de manera reglada" y ha defendido la sanción contra Renfe. Consum tuvo conocimiento que, en la estación de Barcelona-Sants, la empresa Renfe había estado aplicando precios diferentes a los billetes en función de si el pago se hacía por las taquillas de la estación (más caros) o mediante las máquinas automáticas.

Los responsables de la ACC pudieron comprobar que en la estación no hay ningún cartel indicativo que informe de la referida diferencia ni tampoco se informa a través de la megafonía de la existencia de dos tipos de precios.