¿Qué harán los Mossos el 1-O?
Lo he dicho desde el primer día, porque es la pregunta recurrente: garantizar que la gente pueda votar, la máxima libertad y seguridad para que la gente pueda votar. Esta es la tarea que se espera de una policía normal cuando hay unas elecciones, un referéndum, una contienda electoral cualquiera... Este es el trabajo que tenemos que hacer y el que haremos.
A los Mossos no se les pide que representen el sí en el referéndum. La única cosa que tienen que hacer es garantizar que la gente pueda votar
Y, aparte de decirlo, ¿ha hablado con los sindicatos, ha tanteado el terreno, ha visto qué respuesta hay?
Sí. A partir de la semana que viene tengo reuniones con los sindicatos. Pero me he reunido con los mandos. Hay una tranquilidad absoluta. Son debates falsos estos que nos quieren mostrar inquietudes, cartas de los Mossos... En el cuerpo de los Mossos hay 17.000 personas y son la expresión de lo que es nuestro país. Los Mossos no representan una tendencia política, no se les pide que representen el sí al referéndum. Lo único que tienen que hacer es garantizar que la gente pueda votar. Y que pueda votar lo que quiera. Hay mossos que votarán una cosa, otros votarán otra y otros no votarán. Muy bien. Esto es lo que es el país. Nosotros, los políticos, somos los que tomaremos las decisiones políticas y asumiremos la responsabilidad política.
¿Y teme que el Estado intente recuperar las competencias de seguridad, a través de la ley de Seguridad Nacional o por alguna otra vía?
Ellos sabrán. Esto no se puede parar. Pero si ellos creen que lo pueden aplicar que piensen en la imagen que dan en todo el mundo: intentar impedir que un país pueda votar no sé si es la mejor imagen y la mejor carta de presentación de un Estado que se llama democrático. Nosotros estamos convencidos de que hay una plena legitimidad avalada por el Parlament de Catalunya. Por lo tanto, nosotros seguimos avanzando con lo que se decidió, con la hoja de ruta que se ha trazado y que apoya una mayoría del Parlament.
¿De qué manera el conseller de Interior podría evitar que los Mossos se encuentren atrapados entre dos legalidades, la del Parlament y la de un hipotético intento del Estado, por ejemplo, de recuperar las competencias en seguridad?
No. Hay una legalidad que es la que emana del Parlament, que vamos a cumplir, que es la expresión de la voluntad popular de nuestro país.
Cuando se monta un dispositivo electoral están implicadas las policías locales porque se moviliza mucha gente en el territorio. ¿Eso se está preparando también?
Nosotros no tenemos una relación con las policías locales para decirles lo que tienen que hacer. Ellas tienen que garantizar la seguridad en su territorio y, por lo tanto, los mismos ayuntamientos que han dicho que pondrán todas las facilidades, también pondrán las facilidades para que haya seguridad y se pueda votar con tranquilidad.
¿Y los ayuntamientos que todavía no se han pronunciado?
Desde el punto de vista de organización, la Generalitat ya ha dicho que garantizará que la gente pueda ir a votar en aquellas poblaciones. Y desde el punto de vista policial serán ellos que tendrán que decidir. En todo caso, cada uno tiene que saber cómo quiere pasar a la historia y de cara a sus conciudadanos, si ante un referéndum tan importante han puesto facilidades o impedimentos.
Pensamos mucho en lo que nos pueden hacer y no en la fortaleza que tenemos. El referéndum es absolutamente imparable
Han detectado algún movimiento de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado en Catalunya a raíz del 1-O, aumento de efectivos...?
No. Yo personalmente no he recibido ninguna información al respecto. Querer utilizar el miedo como un arma para parar... Es impensable hoy que ni Ejército, ni policía, ni nadie pueda parar por la fuerza la expresión de la voluntad popular. Pensamos mucho en lo que nos pueden hacer y no en la fortaleza que tenemos. Tenemos una gran fortaleza, tenemos muchísima gente detrás, una mayoría del Parlament de Catalunya. Por lo tanto, eso es absolutamente imparable, y eso es positivo. ¿Contra eso, quién lo puede parar?
¿Ha hablado con mandos en Catalunya de la policía estatal o la Guardia Civil sobre el 1-O?
No. Hablo habitualmente con ellos. Si alguien tiene alguna duda o temor, estoy dispuesto a hablar. Soy una persona civilizada y puedo hablar de todo con todo el mundo. No tendría ningún inconveniente.
Cuando se produjo el cambio de gobierno usted fue uno de los objetivos de las críticas, por su perfil independentista, básicamente...
Si les preocupa que tenga convicciones claras, creo que un gobierno las tiene que tener. Nos presentamos con un programa y yo soy de los que quieren que se ejecute el programa con que nos presentamos.
La respuesta del mayor Josep Lluís Trapero ante la protesta de un periodista extranjero en una rueda de prensa porque respondía en catalán se acabó convirtiendo en hashtag...
Es una anécdota. Un hecho anecdótico. Fue una persona en un momento en que quizás habría 60 o 70 periodistas en aquella sala, una persona que debía de estar muy mal informada sobre la realidad lingüística del país. No le doy más importancia. Siempre se hacen las comparecencias así: primero en catalán y se responde en catalán, e inmediatamente se hace la misma intervención en castellano y se responde en castellano. Desde el punto de vista lingüístico, no hay ningún problema. Más allá de esta persona que debía de estar mal informada y tuvo un mal día, supongo.
