Dimensionar los servicios ferroviarios de Catalunya a las nuevas realidades poblacionales para ser capaz de asumir una demanda que crecerá con los años es uno de los principales retos del Plan de servicios ferroviarios 2030-2040, presentado este miércoles por la consellera de Territori, Sílvia Paneque, y el secretario de Mobilitat i Infraestructures, Manel Nadal, una gran hoja de ruta que se marca como propósito duplicar los usuarios en el año 2040, pasando de los 450.000 viajeros diarios a un millón, adaptando un servicio pensado para una Catalunya de seis millones a un país que ya supera los ocho y que continuará creciendo en los próximos años.
Para hacerlo posible, desde Territori se ha presentado este plan que "plantea primero los servicios para después planificar las infraestructuras", a partir de un documento "abierto", según Nadal, que "define la mirada sobre el país en cuanto a movilidad ferroviaria y pone la movilidad al servicio de los catalanes", según ha definido la consellera Paneque. Por lo tanto, no se trata solo de planificar nuevas infraestructuras, que de hecho ya están detalladas en el Plan de Rodalies, sino de pensar cómo serán los servicios que se ofrecerán a corto, medio y largo plazo, en una red que se plantea a tres niveles, según la distancia: "Estructurantes, Rodalies y suburbanos".
Estos tres niveles se articularán a partir de servicios ya existentes, pero ampliados, como los Regionals y Mitjana Distància, que formarán el núcleo estructurante, además de contemplar núcleos de Rodalies en las cuatro capitales de demarcación, así como servicios suburbanos "similares al Metro", en las áreas metropolitanas de Barcelona y Tarragona, eso sí, con criterios unificados, como unos horarios "regulares, repetitivos y fáciles de recordar", que irían desde el cuarto de hora en el caso de los suburbanos hasta 1 o 2 horas en los estructurantes, con frecuencias de unos 30 minutos en Rodalies, sin horas punta y con horarios iguales para laborables y festivos.
Esta hoja de ruta, además, propone conexiones con la Catalunya Nord, Aragón y el País Valencià y contempla holísticamente todos los servicios ferroviarios interurbanos en Catalunya: Rodalies, FGC y Avant, además de incluir la R-Aeroport, el nuevo servicio ferroviario entre el centro de Barcelona y el aeropuerto de El Prat que entrará en servicio el primer semestre de 2027. Ahora bien, más allá de las infraestructuras necesarias ya previstas, pero en todo caso pendientes, será necesario comprar 182 trenes nuevos y contratar 419 maquinistas y 266 interventores, con una inversión todavía no calculada, como tampoco las fuentes de financiación previstas.
Sistema ferroviario fiable, sostenible y accesible
En todo caso, Paneque ha defendido este plan de futuro al considerar que es necesario orientar el servicio a un sistema ferroviario fiable, sostenible, accesible y pensado desde la perspectiva de los usuarios: "Sin fiabilidad no hay confianza, y sin confianza no hay cambio de hábitos", ha apuntado la consellera, después de admitir que el actual servicio de Rodalies "trabaja al límite con infraestructuras que no son las óptimas". Las mejoras, eso sí, se implementarán de manera progresiva, con mejoras en las líneas R1, R2, R3, R4, R-Aeroport, Regionals del sur y FGC en 2027 y 2028, y la duplicación de frecuencias y mejoras en los Regionals del norte, la futura línea Reus (Tarragona)-Girona y los servicios Avant en 2030, dejando para más adelante los incrementos de frecuencias y las prolongaciones de líneas, así como la línea orbital.
Algunos ejemplos más concretos serán el impulso del eje Figueres-Girona-Maçanet, con un tren cada 30 minutos entre los dos extremos, mientras que en Lleida el objetivo es reforzar y consolidar el núcleo de Rodalies actual, con una estructura radial con cuatro ramas. En cuanto a Tarragona, la voluntad es crear una "gran red de alcance territorial", con un tren por hora en todas las líneas y un tren cada 30 minutos entre Tarragona y Sant Vicenç de Calders, y cada 15 minutos entre Tarragona y Reus. Para conectarlo, se crearán nodos de correspondencia para ofrecer enlaces competitivos en Lleida, Sant Vicenç de Calders, Barcelona-Sants y Maçanet, así como intercambiadores parciales en Tarragona, Girona, Figueres, Martorell y el Vallès.
