Ya está abierta la votación entre los docentes de la educación pública catalana para validar, o no, el acuerdo al que llegó el Departament de Educació con los sindicatos mayoritarios para poner fin al conflicto laboral abierto y las huelgas, que han continuado este lunes allí donde estaban convocadas. Este lunes estaban convocados a la huelga los docentes de la Catalunya Central, y 200 de ellos han marchado desde Monistrol de Montserrat hasta la Abadía para mostrar su desacuerdo con el resultado de las negociaciones. Al llegar a la Basílica este mediodía, han entrado en el atrio del templo para celebrar una asamblea y debatir su posición respecto al preacuerdo negociado con Educació. Cuando los docentes han accedido al atrio —quitando las cintas que lo impedían—, la Escolania estaba cantando el Virolai y los participantes han esperado a que terminara la misa que se estaba celebrando en el interior del templo para iniciar la asamblea ante el desconcierto de los visitantes presentes, la mayoría extranjeros. Los concentrados están a favor del "no" al preacuerdo y han hecho gritos de "Niubó, dimisión", en referencia a la consellera de Educació, Esther Niubó, que considera que si el resultado es desfavorable al acuerdo, esto plantearía un escenario de "caos" y "debilitamiento absoluto" del sistema educativo y del movimiento sindical.
La plaza de Santa Maria de Montserrat es escenario habitual de movilizaciones por su estatus simbólico en el imaginario colectivo catalán y al ser un punto de fuerte atracción de personas, y también lo ha sido a lo largo de las movilizaciones de docentes durante las últimas semanas, pero nunca antes ningún colectivo había atravesado la entrada. Los docentes, sin embargo, han entrado en el atrio de la Basílica este lunes, cuando la misa que se celebraba en el interior llegaba a sus últimos compases con el canto del Virolai. La elección de Montserrat para la protesta tampoco es causal, y menos con la proximidad de las fechas de la visita del papa León XIV a Catalunya durante los días 9 y 11 de junio y que incluirá una parada en Montserrat. Aunque los sindicatos insisten en que su prioridad sigue siendo la negociación y el logro de un acuerdo satisfactorio, advierten que las movilizaciones podrían intensificarse si en los próximos días no se producen avances sustanciales.
En este contexto, los representantes sindicales apuntan que la visita del papa a Barcelona y Montserrat podría convertirse en un nuevo foco de protesta. "Nosotros queremos negociar y cerrar un acuerdo favorable", ha dicho el delegado de la CGT, Pablo Ruiz, que ha considerado que "es el Govern quien fuerza a los docentes a llevar a cabo este tipo de acciones para hacer visible un conflicto social de primer orden". La asamblea de los docentes ha acabado rechazando la propuesta del Departament y los sindicatos mayoritarios (USTEC y Professors de Secundària) con CCOO y UGT.
Según Ruiz, entre el profesorado predomina la sensación de que las medidas del pacto no tendrán "un impacto significativo en las aulas" ni servirán para revertir los problemas estructurales que arrastra el sistema educativo. Tal y como expone, entre las principales preocupaciones de los docentes se encuentran la falta de recursos en los centros, el exceso de carga burocrática y las dificultades crecientes para atender adecuadamente la diversidad del alumnado.
