El escrito de recurso presentado por Cristóbal Martell ante la Audiència de Barcelona para refutar, casi punto por punto, los indicios que la magistrada compró de los investigadores de los Mossos para acusar a Jonathan Andic del homicidio de su padre, pone de relieve que no queda claro que la huella que quedó en la zona donde, supuestamente, cayó Isak Andic, quien fue el fundador de Mango, no estuviera ya antes del accidente mortal. En este fragmento del recurso, en el que la defensa de Andic Jr. defiende su inocencia, el escrito se centra en tres puntos: la peligrosidad del camino, la supuesta huella no fortuita de resbalón, que quizás ya estaba en la zona cero antes del accidente y que nadie puede confirmar que fuera del padre, y la visibilidad que había el día de los hechos.
La dificultad del camino de Montserrat
Según la defensa, el auto recurrido, que ordenó la prisión para Jonathan, aunque se la ahorró aportando un millón de euros, recoge que el camino de Montserrat, junto a las cuevas del Salnitre, "no presenta ninguna dificultad" y que no era necesario un calzado específico, salvo en el punto concreto donde se produjo la caída. Esta afirmación, extraída del informe técnico fotográfico de los Mossos d’Esquadra del 10 de febrero de 2025, es discutida por los abogados de Jonathan Andic, que remarcan que no es una descripción neutral, sino una valoración. Para reforzar esta tesis, la defensa contrapone este informe con la primera minuta policial del 14 de diciembre de 2024, el mismo día de los hechos, en la que dos agentes de los Mossos describieron la zona como un lugar "peligroso", con "mucha pendiente" y un "camino estrecho", justo en el punto donde se encontró la chaqueta verde de Isak Andic.
La huella pierde fuerza, según la defensa
La defensa también carga contra los diez simulacros de pisada hechos por los Mossos, que sirvieron para apuntar que la marca detectada en el terreno podía haber sido generada de manera deliberada, como una especie de resbalón simulado. Los abogados sostienen que esta conclusión queda debilitada por el mismo instructor policial, que en una diligencia de contradicción e indicios admite que no se puede determinar si aquel resbalón ya existía antes de la caída.
Además, el escrito de Martell pone el foco en la posible contaminación del escenario. Según la defensa, el lugar de los hechos no fue aislado ni acordonado, a pesar de que los Mossos volvieron hasta siete veces para ampliar la inspección ocular. Por este motivo, los abogados consideran que la zona no reunía las condiciones mínimas para extraer conclusiones periciales o científicas sólidas. En este sentido, también reprochan que ni en la primera minuta policial ni en las actuaciones posteriores conste de manera clara la observancia de los protocolos de recogida de vestigios y de las normas de calidad europeas aplicables. Aunque puede enmarcarse en una clara estrategia de defensa, si durante la instrucción o, incluso, durante un eventual juicio, se llega a confirmar este aspecto, podría comprometer toda la investigación. Según Martell, en uno de los atestados policiales se asegura que "tampoco se puede determinar si este resbalón ya estaba realizado con anterioridad a la caída".
No vio la caída
Finalmente, en el mismo recurso, la defensa rechaza que la buena visibilidad del día de los hechos permita concluir que Jonathan Andic vio la caída de su padre. Según el escrito, el hijo de Isak Andic siempre ha mantenido que caminaba delante de él y, por lo tanto, de espaldas a su padre en el momento de la precipitación. Por ello, sus abogados consideran irrelevante que aquel día hubiera buena visibilidad, ya que, sostienen, esta circunstancia no prueba que pudiera ver directamente la caída. Tal como ha avanzado ElNacional.cat, el recurso también se centra en otros detalles, como las visitas que el primogénito de la familia Andic Raig hizo a Montserrat los días previos al accidente mortal. Aunque los Mossos aseguran que fue los días 7, 8 y 10 de diciembre —los hechos son del 14—, la defensa asegura que solo fue el 7 y el 10, y que el día 10, por la lluvia, retrocedió y no estuvo mucho tiempo en Collbató.
