La consellera de Salut se reincorpora al trabajo después de tres meses y medio de baja

La consellera de Salut, Olga Pané, se ha reincorporado al trabajo después de una baja de cerca de cuatro meses a causa de un accidente doméstico que le provocó el 12 de abril una fractura en el peroné. El Diari Oficial de la Generalitat de Catalunya (DOGC) ha publicado este miércoles la información sobre la reincorporación de Pané y la resolución que dejaba sin efecto el encargo de despacho que había quedado en manos del conseller de la Presidencia, Albert Dalmau.

Pané ya se presentó el martes de la semana pasada en el Palau de la Generalitat con motivo del relevo de Mònica Martínez Bravo por Raúl Moreno como responsable de la conselleria de Drets Socials i Inclusió. La consellera participó en la fotografía oficial del nuevo Govern que se hizo en la Galeria Gòtica y ya entonces se anunció que su reincorporación se produciría pronto.

Tercera baja

La titular de Salut fue la tercera baja que registró el Govern este año. La precedieron el president de la Generalitat, Salvador Illa, que el 17 de enero sufrió una infección muscular llamada osteomielitis púbica que obligó a hospitalizarlo de urgencia. Illa estuvo en el Hospital de la Vall d'Hebron dos semanas, después de las cuales siguió la hospitalización en el domicilio. A principios de febrero fue la consellera de Educació, Esther Niubó, quien se tuvo que someter a una intervención quirúrgica de urgencia, que posteriormente informó que había sido debida a un cáncer de timo.

Ambos coincidieron de baja. Al cabo de cuatro semanas, Illa se fue reincorporando de forma progresiva al trabajo, mientras que Niubó estuvo dos meses de baja. El conseller de Presidència también asumió el encargo de despacho del president y de la titular de Educación durante el tiempo en que no pudieron acudir a sus responsabilidades.

Precisamente, una de las polémicas que había rodeado el departamento de Salut en las semanas previas al accidente de Pané fue la propuesta de condicionar los fondos públicos para los Centros de Atención Primaria a que se redujeran las bajas médicas. Aunque desde el departamento se explicó que el objetivo era evitar que las bajas se prolongaran por retrasos burocráticos, la medida provocó la respuesta en contra del sector y de la oposición hasta que, unas semanas más tarde, Salut anunció que se eliminaban los criterios de duración de las bajas en la asignación del fondo a los CAP.