Elegir un coche eléctrico ya no depende únicamente del diseño o de la autonomía homologada. Cada vez pesan más factores como el consumo real, la rapidez de recarga o la fiabilidad a largo plazo. Precisamente esos criterios son los que han llevado a un conocido grupo de especialistas europeos a situar a un veterano modelo de Hyundai por delante de algunos de los nombres más prestigiosos del mercado.
El análisis ha sido elaborado por el portal especializado La Chaîne EV, que ha sometido a numerosos vehículos eléctricos a un mismo protocolo de pruebas. El objetivo era conocer cuáles son realmente los modelos más eficientes en condiciones de uso cotidiano, dejando a un lado las cifras oficiales anunciadas por los fabricantes. Para ello se analizaron recorridos por autopista, consumos reales, velocidad de recarga y el comportamiento de las baterías tras miles de kilómetros.

Hyundai tiene el eléctrico más eficiente
Los resultados también se apoyan en una amplia encuesta realizada a propietarios de vehículos eléctricos. Gracias a esa información, los expertos pudieron comprobar la evolución de las baterías con el paso del tiempo, el número de visitas al taller y la satisfacción de los usuarios. Una de las conclusiones más interesantes es que, de media, las baterías conservan alrededor del 90 % de su capacidad inicial después de recorrer decenas de miles de kilómetros.
El gran vencedor de esta clasificación es el Hyundai Ioniq 28. Aunque ya no es un modelo de última generación, continúa sorprendiendo por su extraordinaria eficiencia energética. Durante las pruebas registró un consumo medio de solo 10,1 kWh cada 100 kilómetros, una cifra que muy pocos eléctricos son capaces de igualar incluso varios años después de su lanzamiento.
Por encima de Tesla Model 3
Detrás del modelo coreano aparecen dos referentes del segmento. El Tesla Model 3 ocupa la segunda posición, mientras que el BMW i4 eDrive completa el podio. Ambos destacan por sus buenas prestaciones y por ofrecer consumos contenidos, pero ninguno logra rebajar el registro conseguido por el Hyundai, que sigue siendo la referencia cuando el objetivo es recorrer el mayor número de kilómetros consumiendo la menor cantidad posible de energía.

Este resultado demuestra que la eficiencia no depende únicamente del tamaño de la batería. El peso, la aerodinámica, la gestión electrónica o la optimización del sistema de propulsión influyen tanto o más que la capacidad disponible. Un coche capaz de consumir menos energía puede ofrecer una experiencia de uso igual de satisfactoria que otro con una batería mucho mayor.