Los claustros de cuatro de los catorce institutos incluidos en el plan piloto del Govern para desplegar agentes de los Mossos d'Esquadra de paisano rechazan participar. Se trata del Instituto Margarida Xirgu de l'Hospitalet de Llobregat (Barcelonès), el Instituto Jaume Callís, el Instituto la Plana y el Instituto Comtat d'Osona, estos últimos tres de Vic (Osona). Sin embargo, el Departament d'Educació no ha recibido por ahora ninguna petición formal para salir del plan. La iniciativa ha levantado polémica y la conselleria que dirige Esther Niubó ha asegurado que no tendrá que participar nadie que no quisiera. Fuentes de la dirección del Margarida Xirgu, consultadas por este diario, rechazan hacer declaraciones, pero confirman que han decidido salir del plan piloto porque no les “interesaba”.

Este miércoles, ya se han posicionado en contra del plan piloto diversas plataformas del sector de la enseñanza, como La Pública, la Escola de Tothom, Desmilitaritzem l’Educació o la Associació de Mestres Rosa Sensat. También están en contra el sindicato mayoritario de docentes en Catalunya, USTEC, CC. OO., la CGT, el Col·legi d'Educadors Socials de Catalunya o la fundación dedicada al ocio educativo Pere Tarrés. Las entidades piden la retirada del plan piloto y critican que "estigmatiza" determinados institutos y su alumnado. Según han denunciado en una rueda de prensa, con este plan se desvía el foco de atención de aquello que reivindica la comunidad educativa: "más educadores, integradores sociales, formación emocional y más recursos en inclusión".

"No es una medida solicitada por la comunidad educativa, al contrario, se piden recursos socioeducativos y no de securitización de los centros", ha subrayado Jordi de Carreras, miembro de La Pública, l'Escola de Tothom. De Carreras ha lamentado que "se están utilizando figuras que son necesarias en último término, porque son fuerzas de seguridad". Por otro lado, también ha criticado que se afirme que se busca dar respuesta a "una realidad compleja en los centros" pero, por el contrario, se dé una respuesta "simple" que no va a la raíz del conflicto.

Las entidades críticas sostienen que la prueba piloto contraviene la Ley de Educación de Catalunya (LEC) y la Ley de fomento de la paz. También han opinado que podría contravenir la Convención sobre los derechos de los niños de las Naciones Unidas. Mar Hurtado, de la Asociación de Maestros Rosa Sensat, ha afirmado que la violencia en los centros se debe gestionar "con respuestas pedagógicas". "La entrada de fuerzas de seguridad en los centros educativos puede tener un efecto contrario al deseado; el alumnado puede dejar de percibir el instituto como un espacio protector para verse señalado", ha añadido.

Este martes, una setentena de docentes de Osona y el Lluçanès se han manifestado esta tarde delante del Instituto de Vic para rechazar el plan. Los manifestantes han mostrado una pancarta donde se leía 'Más equipos sociales y menos agentes policiales' y han hecho proclamas como 'menos policía, más educación' y 'boicot PSC'. Anna Masllorens, docente del Institut Comtat d'Osona, ha criticado que es un modelo "muy peligroso" y "incomoda muchísimo". Sostiene que esta medida "desautoriza directamente" a los profesores. "Aunque parece que sea un cuerpo de prevención, al final todos sabemos que es un cuerpo más bien disuasorio", ha espetado. Decenas de personas también han protestado este lunes delante de los dos institutos de máxima complejidad de l’Hospitalet, el Eugeni d’Ors y el Margarida Xirgu. “No le encontramos ninguna justificación. Evidentemente que tenemos problemas, pero tenemos una convivencia sana”, ha asegurado Pepa Vidal, profesora del segundo.

La oposición critica en tromba el plan y el Govern defiende una propuesta "innovadora" y "voluntaria"

En el plano político, los socios naturales del Govern de Salvador Illa, Esquerra Republicana y los Comuns, han rechazado la iniciativa. Desde ERC han reprochado que la solución a los recortes de personal necesario en educación "no puede ser infiltrar un mossos d'esquadra" y han reclamado "más maestros y libros" en las escuelas y no "policías y porras". Los Comuns, por su parte, piden una "rectificación" y lamentan que el Ejecutivo haya tomado una decisión "de manera unilateral" y "de espaldas a la comunidad educativa". La CUP también criticó este jueves la prueba piloto, que la diputada Pilar Castillejo calificó de "ridícula". Junts ha acusado el Govern de actuar "de espaldas a la comunidad educativa" y ha afirmado que la decisión se ha tomado con "poca antelación y sin el consenso previo de los actores implicados". "Es una medida precipitada que puede generar más conflicto del que pretende resolver", apuntan.  El PP catalán considera que es una medida "extrema" que constata el "fracaso" de las políticas educativas actuales, pero lo ve con buenos ojos "si se considera necesario". 

A su vez, el Govern ha remarcado el carácter "voluntario" de los centros adheridos a la prueba piloto. La portavoz del ejecutivo, Sílvia Paneque, ha insistido en que la propuesta "innovadora" viene de la misma comunidad educativa. Paneque ha reivindicado el papel de los Mossos d'Esquadra en la mejora de la "cohesión" social y ha defendido que pueden "acompañar la prevención de conflictos". El Departament d'Educació ha defendido que los mossos que se integrarán en los centros no sustituirán la labor de los profesionales educativos que trabajan en ellos sino que van a "sumar". Además, estos agentes no entrarán en las aulas y, por lo tanto, no tendrán contacto directo con los alumnos sino que el trabajo será de coordinación y acompañamiento de los profesionales, bajo el liderazgo de las direcciones. La consellera Esther Niubó ha insistido en que el plan responde a las demandas recibidas por los servicios territoriales. El president Illa ha defendido la medida este miércoles, en la sesión de control del Parlament: "¿Qué miedo tienen a probarlo?", ha lanzado ante las críticas de la oposición.