El descontrol nocturno en Gràcia no cesa y los vecinos están cada vez más indignados. Una noche más, la eliminación del toque de queda por parte del TSJC ha convertido la Fiesta Mayor del distrito en el escenario perfecto para celebrar botellones. A consecuencia de ello, la red se ha llenado de testimonios denunciando la insostenible e insólita situación: "Eso no lo había vivido nunca, y hace 21 años que vivo aquí", ha lamentado una ciudadana en unas declaraciones en Betevé.

Esta noche, el balance de desalojados - por no cumplir con las medidas de protección delante de la covid-19 - por parte de los Mossos d'Esquadra y la Guàrdia Urbana en Barcelona ha llegado a las 5.500 personas, 4.000 de ellas, concentradas en este barrio de la capital catalana.

 

Un gran número de personas en la Festa de Gràcia, sin mascarilla que, recordamos sí que se tiene que llevar si no se mantiene la distancia de metro y medio / Europa Press

 

Una Festa Major, cada vez más "degradada"

El alboroto de la noche incluso obliga a algunos vecinos de Gràcia a marcharse durante las fiestas, otros dejan de disfrutar de la celebración. Antes eran las fiestas del barrio y los vecinos las disfrutaban", ha explicado otra vecina a Betevé.

 

 

"Descontrol e incivismo"

Las imágenes así lo corroboran. Son varios los vecinos que han publicado vídeos y fotografías en Twitter exigiendo al gobierno municipal que actúe delante de las muestras de "descontrol e incivismo".

"¿Cuándo va Barcelona y Ada Colau a proteger a los ciudadanos? Nueva noche de descontrol e incivismo en la Festa Major de Gràcia. Así no sale de la covid-19", ha escrito un usuario de Twitter.

 

 

Muchos coinciden en un aspecto en concreto: hace falta una mayor y más contundente actuación de los cuerpos policiales y se tiene que aumentar la vigilancia una vez finalicen los conciertos que contempla el programa.

Recordemos que, aunque ya no hay toque de queda, las comisiones organizadoras decidieron no alargar los horarios de los actos y, por lo tanto, todas las aglomeraciones se producen de manera espontánea, por voluntad de los asistentes.

Suciedad en la calle

Así, la fiesta se alarga hasta altas horas de la madrugada y resultan en una acumulación de suciedad que, según algunos testimonios, tarda mucho en ser recogida.

"Normalmente en las fiestas de Gràcia la policía pasaba a las 3 con el coche escoba, como tarde. Son las 4 y sin noticia de nadie. Después silbarán a Colau y no sabrá qué pasa", ha declarado otro vecino, que también ha compartido la caótica escena desde el balcón de su casa.

 

 

 

 

"Lo que está pasando en las fiestas de Gràcia es deplorable. Se entiende la juerga hasta tarde, los conciertos, la alegría de la fiesta. Pero eso de este año (con casi nula vigilancia policial) se trata de incivismo, salvajada y destrucción",  ha insistido otra vecina.

 

 

Todo en conjunto, les obliga a cerrar las ventanas a pesar de las altas temperaturas del verano y esperar a que los participantes se marchen y que la Festa Major, cada vez más estropeada por este tipo de concentraciones, finalice.

 

Aspecto de uno de los barrios de Gracia de la aglomeración de gente haciendo botellons / EFE

 

Imagen principal: Dos agentes de la Guàrdia Urbana de Barcelona en una de las aglomeraciones en el barrio de Gràcia / EFE