El grupo parlamentario de ERC en el Congreso de los Diputados ha registrado este martes una proposición no de ley que reclama al Gobierno que mientras dure el estado de alarma limite las entregas de los 'riders' y repartidores a un máximo de 40 por trabajador, y que se obligue a las empresas a bonificarlos por la sobreactividad de estos días. La iniciativa también reclama al ejecutivo de Sánchez que adopte las medidas necesarias para garantizar que disponen de material de seguridad necesario.

El texto que ERC ha registrado en el Congreso de los Diputados recuerda que el confinamiento ha generado un "aumento repentino de la demanda de comercio online y el consecuente aumento de las necesidades de logística y distribución puerta a puerta".

"Los riders de las plataformas digitales, los trabajadores de las empresas de correo y paquetería y los responsables de hacer las entregas a domicilio están expuestos estos días a una presión laboral elevadísima que supone un factor añadido de riesgo de contagio y un aumento de los riesgos laborales derivados del estrés por la sobrecarga de trabajo".

Además, según los republicanos, "en la mayoría de los casos muchos de estos trabajadores se ven obligados a ejercer su trabajo sin ningún tipo de medida de protección y con pocas o ninguna pauta sobre prevención del contagio" y "algunas empresas de distribución están aprovechando la situación para sobrecargar de pedidos a sus repartidores y aumentar los beneficios sin tener en cuenta las consecuencias".

Por este motivo ERC reclama que se adopten "las medidas necesarias para garantizar que todos los trabajadores de las empresas de distribución y mensajería dispongan de las medidas de material de seguridad necesario para un correcto desarrollo de su actividad".

También que se vincule "de manera extraordinaria y temporal" el salario de los profesionales de la distribución a la sobreactividad a la que están expuestos y "retribuir de forma adicional su trabajo con bonificaciones de productividad".

Además, los republicanos quieren que se limite de forma extraordinaria y mientras duran las medidas del estado de alarma las entregas diarias a un máximo de 40 por repartidor, y que se garantice que todas las empresas de distribución y mensajería proporcionan a sus trabajadores un centro de espera seguro donde puedan estar mientras no reciben la orden y pedido.