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Después del idilio con el eclipse, la odisea para volver a casa. El desplazamiento desde el Camp de Tarragona y las Terres de l'Ebre hacia el área de Barcelona este miércoles por la tarde ha sido todo un periplo marcado por aglomeraciones en las principales infraestructuras viarias y ferroviarias. La situación fue especialmente complicada en el servicio de Rodalies de Catalunya, donde se vieron escenas angustiosas de cientos de personas dentro de los vagones o esperando en las puertas de la estación con el miedo de quedarse sin subir al último tren. A raíz de los hechos, el responsable de Adif en Tarragona, Benjamin Mola, ha admitido que ha habido "un problema de previsión". Por su parte, desde Renfe afirman que han puesto "todos los esfuerzos", pero atribuyen las aglomeraciones a un problema de material y se han disculpado: "Desgraciadamente, no tenemos más trenes".

En declaraciones al 3Cat, el alto cargo de Adif, la empresa responsable de la infraestructura ferroviaria, ha explicado que a partir de las 21:00 h ha empezado a utilizar el servicio "muchísima gente". De hecho, la línea R16, que conecta Barcelona con estaciones como Torredembarra, Altafulla, Tarragona o Amposta, dobló este miércoles la ocupación media, pasando de las 1.800 validaciones diarias entre ida y vuelta a las 3.600 coincidiendo con el eclipse. Por su parte, la R15, que conecta Barcelona con estaciones como Vila-seca, Reus, Móra la Nova o Riba-roja d'Ebre, registró 1.600 validaciones de ida y vuelta, lejos de las 1.000 diarias de media. Todo un incremento del 60%.

El gerente de operaciones de Rodalies, David Andrés, ha afirmado este jueves en una entrevista a la SER que se pusieron "todos los esfuerzos" que se pudieron al reforzar las líneas R15 y R16 el día del eclipse. Aun así, ha pedido disculpas a todos aquellos viajeros que tenían previsto viajar hacia la zona del sur de Catalunya y no lo pudieron hacer. "Sabíamos que habría mucha afluencia, sabíamos que viajaría mucha gente, pero ya dotamos la R15 y la R16 de la máxima posibilidad para llevar viajeros. Desgraciadamente, no tenemos más material, no tenemos más trenes para poder poner más plazas porque no podemos dejar de dar servicio al resto de viajeros del territorio", ha admitido, para añadir que el nuevo material comprado no estará en disposición hasta el año que viene. Andrés también ha recordado que la incidencia de señalización en Castelldefels por la tarde complicó la jornada.

Cientos de personas se concentraron este miércoles por la tarde, después del eclipse, en la estación de Tarragona y en otros puntos de la red ferroviaria para intentar volver a casa. El espacio queda muy cerca de la Marina Port Tarraco, donde 15.000 personas han seguido el fenómeno. La cantidad de gente amontonada ha obligado a la policía a cerrar la estación por seguridad, para evitar situaciones de riesgo en los andenes. Los pasajeros han tenido que hacer cola en la calle para entrar de manera escalonada en la estación. A las puertas del lugar se han reunido seis furgones policiales, con agentes de Mossos d'Esquadra y de la Guardia Urbana de Tarragona. Finalmente, ha pasado un tren de refuerzo de la línea R16 proveniente de Tortosa y todos los pasajeros han podido entrar en la estación y emprender el camino de vuelta hacia las 23:30 h.

La situación también se ha complicado en las estaciones de Tortosa o de Altafulla, donde Mossos d'Esquadra han tenido que intervenir para controlar los accesos. En Altafulla, además, los bomberos han bajado a varias personas que se habían subido sobre unos vagones de tren parados para ver el eclipse, dado que sufrían riesgo de electrocutarse con la catenaria. De hecho, una de estas personas ha caído y se ha hecho daño, de manera que se ha tenido que cortar la electrificación y el tráfico de trenes temporalmente.

Una ida marcada por las aglomeraciones y una incidencia en la R2 Sud

La ida, si bien más escalonada, también ha presentado complicaciones, especialmente por la tarde: en la estación de Sants de Barcelona se han producido aglomeraciones para comprar billetes hacia el sur del país, por lo que muchos pasajeros han perdido los trenes que tenían pensado coger, y los vagones iban llenos hasta los topes. De hecho, algunos no han conseguido entrar y ha habido empujones y algunos momentos de tensión. Según han detallado trabajadores de la estación a los medios, los trenes regionales iban llenos durante todo el día y más de un pasajero se ha quedado sin poder subir y ha tenido que esperar el siguiente. Las aglomeraciones y el calor dentro de los vagones en pleno agosto ha generado malestar entre los usuarios, que reclamarán más frecuencia de paso. Todo ello se ha complicado además porque se ha producido una incidencia en Castelldefels que ha obligado a la línea R2 Sud a funcionar con solo dos trenes por hora y sentido entre Barcelona y Sant Vicenç de Calders durante buena parte de la tarde.

Plataformas de usuarios lamentan que no se ha reforzado lo suficiente el servicio

Plataformas de usuarios del tren han denunciado la situación. Dignitat a les Vies ha criticado que las autoridades han aconsejado no ir en coche para evitar colapsar la AP-7 y que "la gente ha confiado, pero Rodalies no responde". "El corredor sur circula con trenes cortos desde que terminaron las obras del Garraf. Hoy, como era previsible, van a reventar (…) ¿Por qué no se ha reforzado el servicio?", ha lamentado la plataforma. Dignitat a les Vies ha criticado en varios tuits que "era previsible que esto pasaría" y ha puesto el foco sobre el riesgo para los pasajeros que supone esta masificación con el calor que hace.