Caos absoluto en la estación de Tarragona después del eclipse: miedo a no poder entrar en el último tren

La estación de Tarragona vive este miércoles por la noche una situación de colapso después del eclipse solar, con centenares de personas concentradas en el exterior y pendientes de poder volver hacia Barcelona. La policía ha cerrado el acceso a la estación y regula la entrada de viajeros para evitar riesgos en los andenes, mientras una larga cola se acumula en la calle. A estas horas, la principal preocupación es el último tren previsto, que tiene que pasar por Tarragona a las 23:17 horas procedente de Tortosa. Entre las personas que esperan hay temor de que el convoy llegue ya completamente lleno y que una parte de los pasajeros no pueda subir, hecho que dejaría a muchos de los asistentes al eclipse sin una alternativa ferroviaria para volver esta noche. Seis furgones policiales y agentes de la Guardia Urbana participan en el dispositivo en los alrededores de una estación situada muy cerca de la Marina Port Tàrraco, donde unas 15.000 personas han seguido el fenómeno.

Un dispositivo con 37 personas atendidas e incidentes en Altafulla

A pesar de las aglomeraciones y las diferentes intervenciones de emergencia, el Departamento de Interior ha hecho balance de una jornada con "pocos incidentes" destacables. El Sistema de Emergencias Médicas (SEM) ha recibido 41 llamadas relacionadas con el dispositivo y ha atendido a 37 personas: dos han requerido la movilización de una ambulancia y los otros 35 casos se han podido resolver telefónicamente. Por su parte, el teléfono de emergencias 112 había recibido hasta las nueve de la noche 81 llamadas vinculadas con el eclipse, que han generado 72 expedientes. El Tarragonès ha concentrado el 14% de las comunicaciones, mientras que el Baix Llobregat y el Barcelonès han registrado un 12% cada uno, principalmente de ciudadanos que pedían información sobre el fenómeno.

Uno de los incidentes más destacados se ha producido alrededor de las 20:20 horas en Altafulla, donde varias personas habían subido encima de los vagones de unos trenes de mercancías para observar el eclipse, con el riesgo que suponía la proximidad de la catenaria. Patrullas policiales y tres dotaciones de los Bomberos se han desplazado para hacerlas bajar. Un chico se ha precipitado desde uno de los vagones y ha tenido que ser atendido y trasladado a un centro médico. La actuación ha obligado a cortar la electrificación y también la circulación ferroviaria. En Torredembarra, la unidad marítima de los Mossos d'Esquadra también ha intervenido en un incidente con dos embarcaciones a la deriva y ha remolcado hasta el puerto una nave con cinco tripulantes después de una avería mecánica que había provocado humo en el motor.

Más de 350 actuaciones de los Agentes Rurales y complicaciones en las carreteras

Los Agentes Rurales han realizado 356 actuaciones durante el dispositivo, entre la regulación de la afluencia de personas y vehículos y las tareas de información y sensibilización, y han interpuesto diez denuncias por circulación motorizada. La vigilancia también se ha reforzado en los espacios naturales protegidos. En la playa del Trabucador se han localizado grupos instalados con sombrillas, sillas y otros enseres en una zona protegida y los agentes les han hecho abandonar el espacio. Durante la tarde, el cuerpo también ha intervenido en el incendio forestal de Castellví de la Marca, en el Alt Penedès, que afectaba provisionalmente unas ocho hectáreas de terreno forestal dentro del espacio natural protegido del Montmell-Marmellar y del cual se investigan las causas.

La movilidad por carretera también ha quedado marcada por el eclipse, con un aumento gradual del tráfico en sentido sur durante la mañana, el mediodía y buena parte de la tarde. Las afectaciones se han concentrado especialmente en la AP-7, la N-340, la C-32 y la C-31. Dos accidentes en Castellbisbal y el Papiol han complicado la circulación en la AP-7, con hasta diez kilómetros de cola, mientras que por la tarde dos siniestros en la A-2, en Vila-sana y Granyanella, han provocado más retenciones. Otro accidente en la C-31, en las Costes del Garraf, ha generado más de diez kilómetros de cola de salida de Barcelona. A partir de las 19 horas, sin embargo, el volumen de tráfico ha empezado a bajar rápidamente y hacia las 20 horas la circulación estaba prácticamente normalizada, en contraste con la situación que todavía se vive a última hora de la tarde en la estación de Tarragona.