Los dos agentes de la Guardia Civil que presuntamente obligaron a la dueña y a los clientes de un bar de León a meterse balas en la boca mientras sonaba el Cara al Sol en 2013 han sido absueltos una vez el juzgado de León ha sentenciado que "no está acreditado" que los acusados hubieran realizado esas acciones.
Según avanza 20Minutos, los dos acusados negaron los hechos y declararon que se limitaron a preguntar al dueño del bar cuál era la hora del cierre y advertir que el establecimiento olía a humo pese a que se pedía fumar fuera del local y poco después salieron a fuera.
En cambio, la denuncia presentada en su momento segura que los guardias civiles obligaron a los clientes a fumar y a apagar sus teléfonos móviles, y seguidamente cerraron el establecimiento y advirtieron que "de allí no se movía nadie". Además coaccionaron a la propietaria y a los clientes para que se metieran balas en la boca y poner el Cara al sol.
La sentencia considera que hay varias contradicciones en los hechos denunciados, ya que la víctima denunció un año después del suceso. También existe contradicción entre las diferentes declaraciones del juicio, y respecto a las declaraciones de otras personas como es el caso del alcalde, quien niega que la víctima le notificara los hechos producidos.
La jueza ha concluido que no existen "pruebas suficientes de la autoría de los hechos",y por lo tanto no puede "destruir" el derecho a la presunción de inocencia.
