La Comisión por la Retirada de los Símbolos Franquistas de Tortosa ha organizado este domingo una concentración delante del monumento de la Batalla del Ebro para exigir su retirada. La protesta, que ha reunido a unas 400 personas, se ha hecho en el día que se cumplen 85 años del levantamiento militar, fecha simbólica que el Govern había previsto para empezar el desmantelamiento.

La retirada del monolito franquista está parada después de que el juzgado contencioso-administrativo número 2 de Tarragona decretara la suspensión cautelar de los trabajos, a principios de julio. "Es un obstáculo más; exigimos al Ayuntamiento que presente recurso contra las medidas cautelares como lo ha hecho Justicia", ha dicho a la ACN una de las portavoces de la entidad, Marisa Panisello

Bajo el lema 'La memoria del río fascismo, nunca más' unas 400 personas se han concentrado en la playa fluvial de delante del monumento franquista, situado justo en medio del río Ebre, para pedir su retirada del espacio público. La protesta ha contado con parlamentos de varios miembros de la Comisión por la Retirada de los Símbolos Franquistas de Tortosa y también de representantes de la Asociación Catalana de Expresos Políticos del Franquismo y del colectivo LGTBI ebrense. Todos ellos, han alzado la voz contra el fascismo y han señalado que el monolito no se puede reinterpretar, porque, dicen, "nunca será un monumento por la paz y la concordia".

Después de las intervenciones, el ilustrador Ignasi Blanch ha proyectado en la pilastra del monumento franquista dos ilustraciones con las cuales ha recordado a las víctimas de la Guerra Civil Española. La propuesta artística, hecha expresamente para la ocasión, ha ido acompañada de la música del artista croata Nenad Bach, con quien Blanch comparte otros proyectos. "Es significativo porque es un hombre que vela por la paz en el mundo", ha dicho Blanch.



"Como el artista francés Christian Boltanski, muerto recientemente, que hablaba de la importancia del individuo y de la grandeza inexorable de la pérdida; mis dibujos también hablan mucho de las personas que ya no están, como artista propongo que la memoria histórica tiene que partir de las víctimas de los conflictos bélicos", ha detallado el artista de Roquetes sobre su intervención artística.

Blanch también se ha sumado a la demanda del desmantelamiento del monolito. "Es importantísimo que el monumento que está hecho para enaltecer una guerra que ganó un dictador desaparezca, en Tortosa iría muy bien, es del todo necesario para un futuro positivo que el monumento no esté", ha añadido el ilustrador.

Exigen un recurso contra las medidas cautelares

La portavoz de la Comisión por la Retirada de los Símbolos Franquistas de Tortosa, Marisa Panisello, ha lamentado que el monumento todavía esté de pie y ha afirmado que las medidas cautelares -decretadas por el juzgado contencioso-administrativo número 2 de Tarragona-, "son un obstáculo más" en la lucha para retirarlo. Por eso, ha pedido al Ayuntamiento de Tortosa que presente un recurso contra estas medidas tal como ha hecho el Departamento de Justicia.

"Ahora que habíamos conseguido un consenso político por la retirada sale el obstáculo por parte de la justicia; confiamos en que realmente se haga justicia", ha subrayado Ester Baiges, otra de las portavoces de la entidad. Comparte opinión Panisello, que confía en que no se retrase demasiado el inicio de las obras: "Somos optimistas, tardará más o menos; pero al final irá fuera".

Las activistas recuerdan que el desmantelamiento del monolito supone el cumplimiento la ley de la Memoria histórica del 2007. En la concentración, también ha participado la presidenta del Assemblea Nacional Catalana (ANC), Elisenda Paluzie. Ella también ha pedido que se retire el monumento.



"No se puede permitir que el monumento de exaltación franquista siga aquí, ninguna ciudad de tradición democrática se lo puede permitir y estamos convencidos de que a pesar de las cautelares, la resolución será que se proceda a su supresión", ha manifestado Paluzie. La protesta ha acabado con un tono festivo y reivindicativo y al grito de "el Ebre será la tumba del fascismo".

Medidas cautelares

El 1 de julio, el juzgado contencioso-administrativo número 2 de Tarragona ordenó paralizar los trabajos previos para retirar el monumento del río Ebre, a petición del Colectivo por la Reinterpretación del Monumento de la Batalla del Ebro (Corembe). El grupo ciudadano había recurrido ante la misma instancia la licencia de obras municipal.

Una semana más tarde, la magistrada estimó las medidas cautelares. La jueza dio la razón a Corembe al considerar que la sentencia pendiente del TSJC sobre la descatalogación del monumento hace que esta no esté 100% confirmada y por lo tanto se podría revertir la decisión. Si el monumento no está descatalogado correctamente por una modificación puntual del POUM, no se puede retirar.

Además, en la resolución consideró al menos difícil la restitución del monumento una vez retirado, ya que se tienen que cortar las diversas piezas metálicas y supondría un coste importante por la complejidad de las obras. De la caducidad del permiso de la CHE – otra de las razones que alegó Corembe-, la jueza dijo que se puede pedir una prórroga o pedirlo de nuevo. Con respecto a los costes que la Generalitat alegó para impedir el aplazamiento, la magistrada indicó que serían inferiores a los de la posible restitución.

El Departamento de Justicia anunció que interpondrá un recurso de apelación ante el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) "para evitar más retrasos" en la retirada del monumento de la Batalla del Ebre de Tortosa.

 

Foto principal: El monumento franquista de Tortosa / ACN