En la misma noche de las elecciones andaluzas, Vox ha comparecido con un mensaje de euforia. El partido liderado por Santiago Abascal ha celebrado unos resultados que, a pesar de ser modestos en crecimiento —de 14 a 15 diputados—, se vuelven determinantes en el nuevo equilibrio parlamentario. La pérdida de la mayoría absoluta del PP convierte sus votos en imprescindibles para la investidura de Juanma Moreno. Abascal ha reivindicado la campaña “de pueblo a pueblo” y ha subrayado que Vox ha conseguido “más votos, más porcentaje y más diputados” a pesar de las expectativas. El líder ultra ha puesto el acento en el concepto de “prioridad nacional”, que ya había utilizado en campaña y ha situado como eje de cualquier negociación: acceso preferente a la vivienda, ayudas sociales y servicios públicos para los españoles. También ha insistido en la defensa del campo andaluz ante acuerdos comerciales como Mercosur y lo que ha calificado de “fanatismo verde”.

En un discurso duro, Abascal ha vuelto a cargar contra el gobierno de Pedro Sánchez, a quien ha acusado de promover una “invasión migratoria” y de situar a España en un “gravísimo riesgo”. En este sentido, ha instado a las instituciones andaluzas a convertirse en un “bastión” contra el ejecutivo estatal y a evitar su continuidad más allá de 2027.

Gritos de "Prioridad nacional"

En Andalucía, el candidato de Vox, Manuel Gavira, ha comparecido entre gritos de “Prioridad nacional” y preguntas retóricas sobre la mayoría. Gavira ha felicitado al PP por la victoria, pero ha dejado claro que el mensaje de las urnas obliga a los populares a escuchar a Vox. “No los decepcionaremos. Estaremos a la altura”, ha afirmado, prometiendo más apoyo al campo, la ganadería y la pesca, así como más seguridad en los barrios.

Los resultados —568.108 votos, 71.490 más que en los anteriores comicios— consolidan a Vox como fuerza clave. A pesar del crecimiento limitado, el contexto les es favorable: el PP ha quedado lejos de la mayoría absoluta con 53 diputados, y la fragmentación de la izquierda dificulta una alternativa. El PSOE, con María Jesús Montero al frente, se hunde hasta los 28 escaños, mientras que las fuerzas a la izquierda de los socialistas mejoran resultados, especialmente Adelante Andalucía.

Manuel Gavira, candidat de Vox a Andalusia / Europapress
Manuel Gavira, candidato de Vox en Andalucía / Europapress

Con los resultados de las elecciones andaluzas, Andalucía se suma al grupo de comunidades autónomas donde el PP necesita el apoyo de Vox para gobernar. La pérdida de la mayoría absoluta de Juanma Moreno obliga a los populares a mirar hacia la extrema derecha para asegurar la investidura y la gobernabilidad, consolidando así una dinámica que se ha repetido en distintos territorios tras los últimos ciclos electorales. De este modo, Andalucía se añade a otras autonomías donde el PP depende de Vox, ya sea mediante coaliciones o acuerdos de investidura, como el País Valencià, Región de Murcia, Aragón, Extremadura y las Illes Baleares.