Tampones, copas menstruales, compresas. Las opciones para gestionar la menstruación son cada vez más variadas, pero también lo son las dudas. ¿Aumentan el riesgo de infecciones? ¿Pueden afectar a la fertilidad? ¿Es peligroso usarlos de forma habitual? El Dr. Miquel Martra, ginecólogo y obstetra del Hospital Quirónsalud Barcelona, aclara qué hay de cierto y qué no en torno a estos productos.
¿Son seguros los tampones y la copa menstrual?
Sí, siempre que se utilicen correctamente. “Ambos dispositivos son seguros si se usan con medidas de higiene, se cambian con regularidad y se respetan las recomendaciones del fabricante”, explica el especialista. La clave no está en el producto en sí, sino en cómo se utiliza.

¿Aumentan el riesgo de infecciones?
No. Este es uno de los mitos más extendidos. “No existe evidencia de que el uso adecuado de estos productos aumente el riesgo de infección vaginal o urinaria”, señala el Dr. Martra. De hecho, algunos estudios sugieren que la copa menstrual podría asociarse a una menor incidencia de vaginosis bacteriana en comparación con productos desechables, aunque la evidencia aún es limitada. Esto no significa que estén completamente exentos de riesgos, sino que, usados correctamente, son seguros para la gran mayoría de mujeres.
¿Qué pasa con el síndrome de shock tóxico?
Es una realidad, pero extremadamente poco frecuente. El síndrome de shock tóxico (SST) es una enfermedad grave causada principalmente por la bacteria Staphylococcus aureus. Se manifiesta con fiebre alta, erupción cutánea, hipotensión y puede evolucionar rápidamente si no se trata. “El riesgo existe, pero es muy bajo hoy en día y se asocia principalmente a un uso inadecuado, como mantener tampones u otros dispositivos intravaginales durante más tiempo del recomendado”, aclara el doctor.
¿La copa menstrual es más segura que los tampones?
No necesariamente. “Las copas menstruales no son inherentemente más seguras que los tampones en términos de riesgo infeccioso”, explica el especialista. Ambos requieren las mismas precauciones: higiene, manipulación adecuada y respeto de los tiempos de uso. En cuanto al síndrome de shock tóxico, los estudios no son concluyentes. Algunos apuntan a un posible mayor crecimiento bacteriano con la copa, mientras que otros no encuentran diferencias significativas.
¿Pueden alterar la microbiota vaginal?
Aquí sí hay algunos matices. Las copas menstruales parecen preservar mejor un microbioma vaginal saludable, dominado por lactobacilos, bacterias clave en la defensa natural frente a infecciones. Los tampones, en cambio, tienen un efecto globalmente neutro. Aun así, el propio ciclo menstrual ya provoca cambios en la microbiota, independientemente del producto utilizado.
¿Afectan a la fertilidad?
No. Es un mito. “No existe evidencia científica que demuestre que usar tampones cause problemas para quedarse embarazada”, afirma el Dr. Martra. Durante años se habló del posible impacto de sustancias químicas, pero hoy se sabe que las cantidades presentes son mínimas y seguras. Tampoco se ha demostrado relación con enfermedades como la endometriosis ni con una disminución de la reserva ovárica.
¿Pueden causar problemas a largo plazo, como prolapso?
Tampoco. “Es un mito que las copas menstruales causen prolapso o dañen el suelo pélvico”, explica el especialista. Los factores que realmente influyen en estos problemas son otros, como el parto vaginal, la edad o el sobrepeso. De hecho, algunos estudios sugieren incluso un posible efecto positivo sobre la musculatura del suelo pélvico, aunque se necesitan más datos.
¿Cómo deben utilizarse correctamente?
El uso seguro se basa en medidas sencillas:
Tampones
- Utilizar la menor absorbencia necesaria
- Cambiarlos con regularidad
- Lavarse las manos antes de colocarlos
Copa menstrual
- Vaciarla cada 4–8 horas (máximo 12)
- Enjuagarla con agua durante el ciclo
- Esterilizarla entre ciclos (hirviéndola unos minutos)
- Romper el vacío antes de retirarla
“En ambos casos, el uso correcto y la higiene son las claves para minimizar riesgos”, resume el doctor.
¿Hay mujeres que deberían evitarlos?
En general, no. “No existen perfiles que deban evitar de forma sistemática tampones o copas menstruales”, indica el Dr. Martra. Sin embargo, hay situaciones en las que conviene individualizar:
- posparto o tras cirugía ginecológica
- Infecciones vaginales recurrentes
- Uso de DIU (con precaución al retirar la copa)
La clave: información y empleo adecuado
El mensaje de los expertos es claro: ni los tampones ni la copa menstrual son peligrosos por sí mismos. Lo importante es utilizarlos correctamente, mantener una buena higiene y elegir la opción que mejor se adapte a cada mujer. Porque, más allá de mitos, la seguridad está en el conocimiento.