La ciencia dice que con la llegada de la menopausia, la libido en las mujeres disminuye y con ella la frecuencia de sus relaciones sexuales. Normalmente se atribuye todo este proceso al cambio hormonal, que provoca una serie de trastornos entre los que se encuentran la sequedad vaginal, el dolor durante el acto sexual o la falta de deseo.

Pero un nuevo estudio sugiere que las hormonas no son las únicas responsables de esta falta de apetito sexual. De la misma forma que esos problemas tuvieron incidencia en sus relaciones, los problemas de convivencia con sus parejas fueron igual de importantes. El equipo de expertos que llevó a cabo el estudio, procedentes de la Universidad de Pittsburgh en Estados Unidos, realizó un análisis entre mujeres de alrededor de 60 años sexualmente activas.

Los científicos se encontraron con que la mayoría de las participantes aseguró que el sexo seguía siendo una parte muy importante de sus vidas y que no pensaban renunciar a él a pesar de los contratiempos que había supuesto el avance de los años en este aspecto de sus vidas.

Mujer mediana edad

Los investigadores afirman que la conclusión más importante de este estudio es desterrar la idea de que la baja libido solo tiene que ver con las hormonas, lo que en cierta medida achaca el problema a la mujer, pues es una cuestión multifactorial que se debe a causas muy diversas

Las razones más comunes para la falta de deseo, además de la falta de estrógenos que provoca la menopausia son las siguientes.

Disfunción eréctil o eyaculación precoz de la pareja

 

Los problemas sexuales de la pareja provocan que las mujeres experimenten un menor placer durante el acto sexual, puesto que necesitan más tiempo para poder excitarse y disfrutar. La frustración en ocasiones hace que se muestren menos interesadas en tener relaciones.

Baja autoestima

 

La sociedad en la que vivimos y el culto al cuerpo provoca que algunas mujeres sientan que su imagen corporal no es lo suficientemente atractiva debido al paso de los años y eso, según los psicólogos, tiene un impacto considerable en el interés de las mujeres hacia el sexo.

El estrés

 

Tanto el estrés de las mujeres como el de sus parejas, pasa factura en las relaciones sexuales. Es bastante común encontrarse a una mujer de mediana edad teniendo que cuidar a sus nietos y sus padres, lo que provoca un nivel de actividad en su vida muy elevado. En el estudio, muchas mujeres aseguraron que no tenían relaciones sexuales no por falta de interés, sino porque no tenían tiempo.

Pareja manos

La fatiga y los dolores propios del envejecimiento

 

Tanto en hombres como en mujeres, el paso de los años supone la aparición de molestias en las articulaciones y una menor potencia física que también tiene su impacto en las relaciones. Estos problemas son en ocasiones una traba que provoca la pérdida de interés en tener relaciones.

Los médicos que han participado en el estudio, que ha sido publicado en la revista Menopause, aseguran que una pareja que se vea afectada por alguna de estas circunstancias no debe descartar una mejora en su vida sexual, porque existen muchas formar de tratarlo. En este sentido, destacan que es importante compartir todos estos problemas con el médico de atención primaria para que estudie cuál es la mejor de las opciones para iniciar un tratamiento que les lleve a disfrutar plenamente otra vez del sexo.

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