Tardaremos años en analizar por completo cómo la pandemia está cambiando nuestras vidas, pero de momento, científicos y expertos de todo el mundo están investigando poco a poco un sinfín de consecuencias de la irrupción del virus en nuestras vidas. Así, de esta manera, se ha llegado a acuñar un término llamado coronafobia que, según los especialistas, define un nuevo tipo de ansiedad específico relacionado con la Covid-19.
Después de analizar casi 500 estudios que abordaron la alarma y el pánico que sentían las personas durante la pandemia, los investigadores han definido la coronafobia como “una respuesta excesiva desencadenada de miedo a contraer el virus que causa la Covid-19, lo que lleva a una preocupación excesiva acompañada por los síntomas fisiológicos, un estrés significativo sobre pérdida personal y ocupacional, aumento de los comportamientos de búsqueda de seguridad y tranquilidad, y evitación de lugares y situaciones públicos, lo que causa un marcado deterioro en el funcionamiento de la vida diaria”.
Las personas que sufren en exceso ante la posibilidad de contraer la Covid-19, padecen coronafobia
Son numerosos los factores que pueden conducir a sufrir coronafobia, como por ejemplo dedicar mucho tiempo a pensar acerca de las incertidumbres derivadas de la pandemia (salud de los allegados, pérdidas de empleo o de poder adquisitivo, falta de relaciones personales), adoptar nuevas prácticas y comportamientos de evitación social o la necesidad continua de escuchar noticias en los medios acerca de la evolución de la pandemia.
Lo cierto es que decir que la pandemia ha sido estresante sería quedarse corto. Las preocupaciones relacionadas con la Covid-19 han llevado a altísimos niveles de ansiedad en la población, como lo demuestran muchos estudios. Pero, ¿qué diferencia existe entre sufrir una ansiedad justificable derivada de la situación actual y coronafobia? Pues básicamente, por el nivel de ansiedad que sufrimos.
Si estos sentimientos nos permiten, a pesar de las restricciones y cumpliendo las medidas, llevar a cabo una vida todo lo normal posible, trabajando y relacionándonos con los demás aunque sea telemáticamente, la ansiedad que sufrimos puede definirse como algo normal. Pero si perdemos la capacidad de contactar con los demás, no podemos cumplir con nuestras obligaciones laborales o familiares y vivimos con un miedo permanente, entonces podríamos estar hablando de coronafobia.
Uno de los síntomas de la coronafobia es el no poder mantener contacto con los demás
Según los datos, como los de esta investigación llevada a cabo por científicos de la Universidad de Pensilvania, por lo general las mujeres están sufriendo más ansiedad que los hombres. Las personas más jóvenes también están experimentando un aumento de la ansiedad, no solo por el virus en sí, sino por el efecto incierto que la pandemia puede tener en su futuro. Además, el hecho de pasar mucho más tiempo frente a dispositivos y en las redes sociales está despertando aún más preocupación en las familias, que no ven manera de suplir la falta de relaciones sociales que están provocando las medidas de restricción de la movilidad.
Para los casos de las situaciones más graves los expertos aconsejan pedir ayuda médica, porque en ocasiones una terapia aplicada a tiempo puede ayudar a sobrellevar mejor la situación y evitar problemas más graves en el futuro.