Una nueva investigación científica ha descubierto una condición en los aguacates que hacen que estos sabrosos frutos no solamente sean un recomendable ingrediente en un plato o una dieta sanos, sino que podrían ser de ayuda para reducir la resistencia a la insulina. Así lo revela un trabajo realizado por científicos de la Universidad de Guelph, en Canadá, que se ha publicado en la revista Molecular Nutrition & Food Research.  

La diabetes tipo 2 impide que el cuerpo procese correctamente la glucosa o azúcar en la sangre. En las personas que no sufren diabetes, la glucosa se procesa gracias a la labor que realiza la insulina procedente del páncreas. Sin embargo, en aquellos que padecen diabetes, el cuerpo no es capaz de producir insulina o, al menos, no puede hacerlo de manera efectiva. este procesamiento ocurre con la ayuda de la hormona pancreática insulina.

El problema que se produce en los diabéticos, independientemente de cuál sea el tipo de diabetes que sufren, es que su sangre acaba conteniendo demasiado azúcar, un hecho que provoca que se acaben produciendo problemas de diversa clase, si no se ejerce un control sobre la diabetes.

Aguacates

El estudio

Los científicos canadienses realizaron su trabajo con ratones como un primer paso para saber si una molécula de grasa presente en los aguacates llamado AvoB podía tener algún éxito en su estudio acerca de la diabetes. Para ello, los investigadores alimentaron a los roedores con una dieta alta en grasas durante 8 semanas con el doble objetivo de provocarles obesidad y resistencia a la insulina.

Después, la mitad de los animales fueron también alimentado con dosis de AvoB en sus dietas durante las 5 semanas siguientes. Pasadas las 13 semanas de alimentación, los roedores a los que se les había suministrado el AvoB aumentaron menos de peso que los de la otra mitad del estudio y su sensibilidad a la insulina se había incrementado.

Pero los científicos quisieron dar un paso más e hicieron pruebas con seres humanos. Para llevarlo a cabo, separaron a los voluntarios en dos grupos: uno de control, al que se le administró un placebo junto a una dieta occidental y otro al que además de la misma dieta, se le introdujo una dosis de suplemento de AvoB con cantidades que fueron incrementándose desde los 50 miligramos hasta los 200. El experimento se llevó a cabo durante dos meses.

Cuando terminó la investigación, los científicos no detectaron ningún problema de salud en aquellos que formaban el grupo del AvoB y vieron que habían perdido algo de peso, si bien no especialmente significativo.

Guacamole

Una vez visto que el AvoB no causa daño alguno en los seres humanos, el siguiente paso será ver si puede ayudar a paliar la diabetes en los que la sufren. Aún hay varias incógnitas a despejar, porque, entre otras cosas, no todos los aguacates llevan la misma cantidad de AvoB ni mucho menos, ni tampoco se conoce todavía cuál es el mecanismo del cuerpo humano para aprovechar el AvoB de los aguacates. Por esta razón, los investigadores se han puesto manos a la obra para producir suplementos de AvoB en polvo y en píldoras para vender a partir del año que viene, tras la aprobación de la Sanidad canadiense para hacerlo.

Asimismo, continuarán investigando en la línea de éxito que se vio reflejada en los ensayos con los ratones y así poder conocer cómo se trasladan esos beneficios a los diabéticos humanos.