La pandemia de la Covid-19 se ha estabilizado, pero el Govern espera remita la curva de contagios y de los enfermos críticos ingresados en las UCI para levantar las restricciones. Así argumenta que haya acordado prorrogar una semana más el confinamiento comarcal, a pesar de la demanda que se flexibilice la movilidad. Los indicadores epidemiológicos empiezan a bajar tímidamente, pero no sucedelo mismo con las unidades de cuidados intensivos, que todavía se mantienen con más de 500 enfermos críticos, y con los nuevos contagios, que siguen por encima de los 2.000.

La situación en las UCI sigue siendo crítica y no se consigue bajar de las 500 camas ocupadas.El Departament de Salud informa hoy de que están siendo atendidos 507 pacientes críticos, siete más que el recuento anterior. La ocupación desde el lunes pasado se ha mantenido siempre por encima de los 500. Por el contrario, sí que bajan a las personas atendidas a los centros hospitalarios, donde se contabilizan 68 altas. En total hay ingresadas en los hospitales 1.604 personas.

Tensión en las UCI

Las autoridades sanitarias admiten que se está desacelerando el ritmo del impacto de la pandemia en el sistema asistencial, pero como ha afirmado el secretario general de la conselleria de Salut, Marc Ramentol, tener 500 enfermos críticos ingresados en las UCI es un elemento de tensión "importantísimo" que obliga a desprogramar cierta actividad en los hospitales. La ocupación se ha estabilizado, pero los responsables de Salut sostienen que hacen falta unos días para constatar que es un hecho.

Donde sí que se rompe la tendencia al alza es en el riesgo de rebrote y el riesgo de contagio (Rt), que por primera vez desde hace ocho días bajan aunque sea de forma muy tímida. El riesgo de rebrote pierde dos décimas y se queda en 358, mientras que la Rt se sitúa en 1,38 puntos, una centésima menos.

Contagios

Los contagios se mantienen, un día más por encima de los dos mil casos por cuarta jornada consecutiva. Salut informa hoy de 2.301 contagios, el número total de personas que han pasado la Covid-19 ya llega a las 627.285 personas. En paralelo, el índice de positividad sigue la tendencia a la baja y ya está en 6,42, cuando hace una semana llegó a 8,13. Hay satisfacción en el Govern al comprobar que los efectos de la Semana Santa en la incidencia de la pandemia no ha sido la prevista, y no ha habido una explosión de casos.

La Covid, sin embargo, sigue provocando muertes en Catalunya. El último recuento de Salut informa de 34 fallecimientos, el registro más alto desde el 10 de abril. Las defunciones por coronavirus desde el inicio de la pandemia ya son 21.646.

Dos millones de dosis

La vacunación sigue su ritmo, condicionado por la disponibilidad de vacunas, y ya se han administrado dos millones de dosis, y el 20,1% de la población ya ha recibido al menos una dosis. Igualmente, medio millón de catalanes ya han recibido la pauta de vacunación completa. El último recuento de Salud informa de que han sido vacunadas a 51.624 personas con la primera dosis (1.565.695 en total) y 14.744 con la segunda (500.089 en total). Por franjas de edad, el 88,9% de los mayores de 80 años han sido vacunados con primera dosis, entre el 70 y los 79 años el 37,9%, entre el 66 y el 69 años el 24% y entre 60 y el 65, el 50,4%.

Desescalada asimétrica

Si la evolución de los indicadores epidemiológicos es favorable, el Govern prevé poner la desescalada a partir del 26 de abril. Está todavía para decidir cómo se dejará atrás el confinamiento comarcal. No se descarta hacerlo en función del impacto territorial de la pandemia. El conseller Miquel Sàmper destacó el viernes que se analizarán todas las peculiaridades del territorio "para encontrar la unidad más oportuna", ha dicho. Hay encima de la mesa perimetratges por veguerías o regiones sanitarias, aunque está ganando más peso la posibilidad de adaptar las restricciones a las diferentes realidades territoriales y hacer una desescalada asimétrica. Eso en las puertas del levantamiento, el 9 de mayo, del estado de alarma con las incógnitas que comporta.

 

Imagen principal, cribado para detectar la Covid en la UAB / Efe